El uso de cigarrillos electrónicos puede ayudar a dejar de fumar, pero aumenta el riesgo de recaída (JAMA Intern Med)


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El uso de cigarrillos electrónicos puede ayudar a dejar de fumar, pero aumenta el riesgo de recaída en el hábito tabáquico, según indica un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de la Sorbona en París (Francia) y que ha sido publicado en JAMA Internal Medicine.

"El uso de estos dispositivos en personas que nunca han fumado es extremadamente raro, por lo que la mayoría de usuarios son fumadores que desean dejar de fumar o reducir el consumo o, incluso, ex fumadores que quieren evitar una recaída", explica el autor principal, Ramchandar Gomajee.

Para llevar a cabo el estudio, analizaron durante 23 meses a 5.400 fumadores, de los cuales 822 fumaban a diario cigarrillos electrónicos. De esta forma, comprobaron que con el tiempo los vapeadores reducían el consumo diario de cigarrillos y tenían 67% más probabilidades de dejar de fumar.

No obstante, tras analizar durante 22 meses a 2.025 ex fumadores, entre los que había 176 que fumaban regularmente cigarrillos electrónicos, observaron que los vapeadores tenían 70% más probabilidades de volver a fumar cigarrillos tradicionales durante el periodo de estudio, respecto a aquellos que habían dejado de fumar sin vapear.

"Los ex fumadores que usan cigarrillos electrónicos todavía son adictos a la nicotina. En cualquier situación en la que sufran síntomas de abstinencia pero no puedan usar su cigarrillo electrónico, por ejemplo porque no tienen líquido electrónico o debido a problemas técnicos con el cigarrillo electrónico, es probable que vuelvan a fumar", concluyen los científicos.