El uso de bacteriófagos modificados junto con antibióticos puede mejorar la actividad antimicrobiana de ambos


  • Eliana Mesa
  • Noticias Médicas
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Puntos clave

  • Investigadores españoles estudian in vitro e in vivo el uso combinado de fagos modificados en combinación con antibióticos frente a bacterias resistentes
  • El trabajo concluye que un fago lítico mutante en combinación con antibióticos reduce la resistencia y restaura la sensibilidad a los antibióticos

Ante el problema creciente de la resistencia a los antibióticos, en los últimos años se ha reanudado la terapia con bacteriófagos («fagos»). Los fagos se han postulado como candidatos para su uso en combinación con antibióticos por diversas razones: tienen un mecanismo de acción diferente, su espectro de actividad es estrecho, protegiendo la flora normal, pueden multiplicarse en el sitio de la infección, son abundantes en la naturaleza y se pueden aislar fácilmente y los costos de producción son bajos.

Investigadores del Instituto de Investigación Marqués de Valdecilla (IDIVAL) han trabajado en colaboración con científicos de otros 5 hospitales nacionales y con un grupo de investigación de la universidad de Gante en Bélgica para estudiar la actividad antimicrobiana de un virus modificado en combinación con antibióticos del grupo de los carbapenemes (meropenem e imipenem) frente aislados clínicos procedentes de hospitales españoles de Acinetobacter baumannii resistente a estos antimicrobianos. Para ello modificaron un fago lisogénico, que se incorpora en el genoma de A. baumannii, eliminando el gen represor CI y produciendo un fago mutante lítico.

Se observó que la terapia combinada mejoraba la actividad antimicrobiana de ambos, el fago y el antibiótico; la bacteria se volvió sensible a los antibióticos y se redujo la tasa de aparición de bacterias resistentes a los fagos.

Los autores del trabajo concluyen que este es el primer estudio in vitro e in vivo en el que se ha utilizado un fago lítico mutante en combinación con antibióticos, reduciendo la aparición de resistencia a los fagos y restaurando la sensibilidad a los antibióticos, aumentando así el potencial terapéutico del fago. La conversión de fagos lisogénicos en líticos puede proporcionar una nueva fuente de fagos para su uso en la terapia antimicrobiana.