El uso de ácido acetilsalicílico se relaciona con la reducción del riesgo de varios tipos de cáncer del tracto digestivo (Ann Oncol)


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El ácido acetilsalicílico se asocia a una reducción del riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer del tracto digestivo, incluidos el de páncreas y el de hígado, según el análisis más grande y completo realizado hasta la fecha sobre esta relación, publicado en Annals of Oncology, que encontró reducciones del riesgo de estos cánceres de entre 22% y 38%.

El ácido acetilsalicílico se ha relacionado con una reducción en el riesgo de cáncer de intestino durante algún tiempo, y otros análisis más pequeños han encontrado asociaciones con los cánceres de esófago y estómago.

Este nuevo estudio examinó la evidencia de 113 estudios observacionales que investigaron los cánceres en la población general, publicados hasta 2019, de los cuales 45 estudios sobre cáncer de intestino e incluyeron 156.000 casos. Además del cáncer de intestino, se investigaron los de cabeza y cuello, esófago, estómago, cardias gástrico, hígado, vesícula biliar y conductos hepatobiliares, y páncreas.

Los investigadores, dirigidos por Cristina Bosetti, jefa de la Unidad de Epidemiología del Cáncer en el Departamento de Oncología del Instituto Mario Negri de Milán (Italia), encontraron que el uso regular de Aspirina, definido como tomar al menos uno o dos comprimidos por semana, se asoció a una reducción significativa en el riesgo de desarrollar todos estos tipos de cáncer, excepto del cáncer de cabeza y cuello.

Específicamente, el uso de ácido acetilsalicílico se relacionó con un 27% menos de riesgo de cáncer de intestino (45 estudios), 33% menos riesgo de cáncer de esófago (13 estudios), 39% menos riesgo de cardias gástricas (diez estudios), 36% menos riesgo de cáncer de estómago (14 estudios), 38% de riesgo reducido de cánceres hepatobiliares (5 estudios) y 22% de riesgo reducido de cáncer de páncreas (15 estudios). Diez estudios de cáncer de cabeza y cuello no mostraron una reducción significativa en el riesgo.

El autor principal del artículo, Carlo La Vecchia, profesor de Epidemiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Milán, explica que "hay alrededor de 175.000 muertes por cáncer de intestino previstas para 2020 en la UE, de las cuales alrededor de 100.000 serán en personas de entre 50 y 74 años. Si suponemos que el uso regular de aspirina aumenta del 25% al 50% en este grupo de edad, esto significaría que entre 5.000 y 7.000 muertes por cáncer de intestino y entre 12.000 y 18.000 casos nuevos podrían ser evitados si otros estudios muestran que la Aspirina realmente causa la reducción del riesgo de cáncer.

"Las cifras correspondientes serían aproximadamente 3.000 muertes cada una por cáncer de esófago, estómago y páncreas, y 2.000 muertes por cáncer de hígado -prosigue-. Dado el pronóstico desfavorable para estos cánceres, el número de casos nuevos sería solo un poco mayor".

Los investigadores también analizaron el efecto de la dosis y duración del uso de Aspirina en el cáncer de intestino. Analizaron la dosis baja (100 mg), la dosis regular (325 mg) y la dosis alta (500 mg), combinadas con la cantidad de veces al día, semana o mes que se tomó.

"Encontramos que el riesgo de cáncer se redujo con el aumento de la dosis; una dosis de Aspirina entre 75 y 100 mg por día se asoció a una reducción del 10% en el riesgo de desarrollar cáncer de una persona en comparación con las personas que no toman Aspirina; una dosis de 325 mg al día se asoció a una reducción del 35%, y una dosis de 500 mg al día se asoció a una reducción del riesgo del 50% -señala Bosetti-. Sin embargo, la estimación de la dosis alta se basó en unos pocos estudios y debe interpretarse con cautela".

"Nuestros hallazgos sobre el cáncer de intestino respaldan el concepto de que las dosis más altas están asociadas con una mayor reducción en el riesgo de la enfermedad. Sin embargo, la elección de la dosis también debe tener en cuenta el riesgo potencial de hemorragias estomacales, que aumenta con dosis más altas", advierte.

"En comparación con las personas que no tomaron Aspirina regularmente, el riesgo de cáncer de intestino disminuyó en los usuarios habituales hasta diez años -continúan-. El riesgo se redujo en un 4% después de un año, un 11% después de 3 años, un 19% después de 5 años y 29 % después de diez años".