El poder y la medicina


  • Editorial Univadis
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

El poder, el verdadero poder, va unido al dinero y a la capacidad de influencia en la vida diaria. “Poderoso caballero es don Dinero”, decía Quevedo…Y cierto es, pues el dinero otorga poder, bienes, y capacidad de influencia.

 

La prestigiosa revista Forbes realiza periódicamente un ranking de los individuos más poderosos del mundo en base a su grado de poder sobre la gente, su capacidad de influencia en distintos ámbitos y según el uso, más o menos activo, que de él hacen influyendo en la vida de las personas. A la cabeza se sitúan los principales mandatarios del mundo quienes, a un tiempo, dirigen las mayores empresas del mundo, es decir, los países más ricos: Vladimir Putin, Donald Trump y Angela Merkel. Junto a ellos se sitúan líderes de sectores financieros y empresarios, individuos que, además de ser ricos, intervienen en nuestras vidas: Janet Yellen (presidenta del Sistema de Reserva Federal), Bill Gates (co-fundador de Microsoft), Larry Page (co-fundador de Google) y Mark Zuckerberg (co-fundador de Facebook) están entre las 10 personas más poderosas del mundo.

 

En el campo de la sanidad las personas más poderosas son las que manejan las finanzas y la economía sanitaria, tanto a nivel público como privado, ya que el dinero gastado en medicina influye directamente en nuestras vidas. Pero, ¿quiénes son esos individuos tan poderosos? Para averiguarlo lo mejor es seguir el consejo que Garganta Profunda le confió a Bob Woodward en el caso Watergate: “Sigue la pista del dinero”. Sigamos, pues, la pista del dinero.

 

De acuerdo con la revista Forbes, la industria más rentable en 2015 fue la tecnología para la salud, con un margen de beneficio neto del 21%. Para determinar qué industrias son más rentables, Forbes revisó las ganancias netas correspondientes al año 2015 dentro de los 19 sectores más importantes en Estados Unidos. La tecnología para la salud se sitúa por delante de sectores tan relevantes como las finanzas, el transporte o los servicios tecnológicos. Es evidente que la tecnología para la salud siempre ha sido lucrativa y su margen de beneficio ha ido aumentando de forma paralela a sus ingresos. Y dentro de la industria sanitaria, las superestrellas en rentabilidad son las empresas farmacéuticas.

 

Los datos de Forbes son para negocios legales. ¿Y si incluimos los ilegales? Aunque no podemos conocer con exactitud la rentabilidad de las industrias ilícitas, sí se puede intentar averiguar el dinero que mueven. En casi todas las listas, a la cabeza de las actividades que manejan más dinero se sitúan el tráfico de drogas, la prostitución, el armamento y la pornografía. A pesar de que algunas de sus actividades son legales, gran parte del negocio de estas industrias, tal vez el mayor, es ilegal. En cuanto a las industrias plenamente legales, las tres que mueven más dinero mundialmente son el petróleo, la banca y la industria farmacéutica (que es parte de la tecnología para la salud), y se calcula que este sector tiene un valor superior a los 700.000 millones de euros.

 

Si nos trasladamos al sector público y aterrizamos en nuestro país, al analizar en qué se gastan el dinero las Comunidades Autónomas, la principal partida es sanidad. En Madrid y Cataluña, dos de las Comunidades más importantes en cuanto a población y economía, el gasto en sanidad (2017) es cercano al 40% de sus presupuestos totales, más de 7.000 millones de euros en la Comunidad de Madrid y de 8.000 en Cataluña. Los porcentajes de gasto en otras Comunidades son similares, sin olvidar que además, en 2017, el Gobierno de España destinó más de 4.000 millones de euros a sanidad.

 

Siguiendo a Garganta Profunda, los más poderosos del mundo en sanidad serían los directivos de las principales industrias de tecnología para la salud, en concreto de las empresas farmacéuticas, y los responsables de las administraciones sanitarias de los países más ricos del mundo (Estados Unidos, Alemania, China, etcétera). En España serían sus equivalentes en dichas empresas y administraciones.

 

En la lista de las personas más poderosas en sanidad estarían Brenton Saunders, presidente ejecutivo del gigante farmacéutico Actavis; Mazumdar-Shaw, fundadora de la biofarmacéutica Biocon; Lars Rebien Sørensen, presidente de la farmacéutica Novo Nordisk; Judy Faulkner, fundadora de la compañía de tecnología sanitaria Epic Systems; Heather Bresch, CEO de la farmacéutica especializada en genéricos Mylan; o Vivek Ramaswamy, fundador de Roivant Sciences y de Axovant Sciences. Pero también encontraríamos a Alex Azar, Secretario de Salud de los Estados Unidos (y ex presidente de la división estadounidense de la farmacéutica Lilly y miembro del lobby farmacéutico Biotechnology Innovation Organization); Agnès Buzyn, ministra de Sanidad francesa; o Vytenis Andriukaitis, Comisario Europeo de Sanidad y Seguridad Alimentaria.

 

La mayor parte de estos nombres nos resultan desconocidos, pero influyen sensiblemente en nuestras vidas, en nuestra salud y en la medicina que practicamos. Y, muy posiblemente, detrás de ellos hay caras aún más invisibles para nosotros, en lobbies, fondos de inversión y de capital riesgo, pero todavía con mayor capacidad para influir. Tanto sobre Vytenis Andriukaitis como sobre Brenton Saunders y, por tanto, también sobre nosotros.

 

Como apuntaba Garganta Profunda, hemos seguido la pista del dinero. Más adelante hablaremos sobre los más poderosos en medicina en cuestiones que son más familiares para nosotros y que posiblemente nos interesan más: la investigación médica, los avances científicos y la mejora de la asistencia sanitaria.