El pequeño botón que permite controlar las horas de exposición al sol.


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El laboratorio dermocosmético La Roche-Posay (del grupo L'Oréal) presentó a finales del año pasado un curioso dispositivo que se ofrecía como un medidor en tiempo real de la radiación solar. Su pequeño tamaño, que permitía acoplarlo a cualquier vestimenta o llevarlo como un colgante al cuello, y la sencillez de uso que ofrecía llamó mucho la atención. Lo que al principio parecía un mero reclamo comercial para una gama de cremas protectoras del sol, ha pasado a ser considerado como un wearable de mucho interés para un uso más profesional. Este es el primer verano en el que está en el mercado, y es un buen momento para explicar qué es y cómo funciona.    

El dispositivo, llamado My Skin Track / UV, es un pequeño botón esférico acoplado a un clip, diseñado para poder sujetarse en el pliegue o bolsillo de una blusa o camisa, en la correa de un bolso, en la correa de un reloj o incluso colgado de una cadenita al cuello. Dentro, dispone de unos sensores capacitados para cuantificar la radiación ultravioleta que se recibe en ese punto y un sistema de almacenamiento de registros. Está inspirado en los dosímetros que se usan en medicina nuclear o radiología, y añade la capacidad de transmitir toda la información a un teléfono móvil donde registrar los datos, almacenarlos y analizarlos mediante una app.

Junto a ello, esta aplicación ofrece también datos de otros factores ambientales que pueden afectar a la salud de la piel, como la contaminación ambiental, la humedad o los niveles de polen. Éstos son obtenidos no a través del propio dispositivo, sino mediante el acceso a fuentes de información en la red.

 

 

La Roche-Posay es una marca que ya anteriormente puso en el mercado dispositivos con una utilidad semejante, aunque menos evolucionados. En 2016 la marca lanzó My UV Patch, un parche que cambiaba de color según el acúmulo de radiación solar que registrara, y meses después comercializó un pequeño rastreador portátil del tamaño de un bote de crema. Este nuevo sensor no sólo ha mejorado en diseño y portabilidad, sino en la posibilidad de integrar en una aplicación más variables que sólo los niveles de radiación UV.

Para su desarrollo, el laboratorio dermocosmético La Roche-Posay se asoció con Apple, tanto para diseñar la aplicación como para comercializar el dispositivo. Se vende por 60 dólares en Estados Unidos.

"Creemos que el futuro de la belleza está estrechamente ligada a la salud y la tecnología permite nuevas formas personalizadas para mejorar el cuidado de la piel" dice Guive Balooch, que dirigió la investigación y la creación del dispositivo en la Incubadora Tecnológica de L'Oréal. "Además de rastrear los datos ambientales a los que se expone el usuario, la aplicación fomenta los hábitos de protección solar y ofrece consejos para su protección. Por ejemplo, cuando un usuario alcanza el 80 por ciento de exposición UV en un día, la aplicación le enviará una alerta".

 

Registros de tres meses.

Su utilización, en efecto, va ligada a la aplicación disponible para iPhone llamada My Skin Track / UV. Lo único que hay que hacer para activar el sistema de registro continuo es parejar el botón con la aplicación y colocarlo en algún lugar expuesto a la luz ambiental, como una prenda de vestir, un bolso o directamente colgado al cuello. 

Un aspecto relevante es que el dispositivo no requiere recarga de batería, y se comunica con el iPhone no por el habitual sistema de bluetooth, sino mediante la tecnología de contacto NFC, la misma que se usa para los pagos móviles. Esto significa que cada cierto tiempo hay que acercarlo al teléfono para que sincronice los datos. Es algo más incómodo, pero también la contrapartida por el pequeño tamaño del rastreador y su total autonomía de las recargas de energía. El tapping -así se llama a la acción de acercar dos dispositivos contactless- actualizará la aplicación con toda la información que el sensor ha estado recopilando. Puede almacenar los correspondientes a tres meses de uso, y si en ese espacio de tiempo no se ha sincronizado, borrará automáticamente los más antiguos. 

 

El rastreador es impermeable y para funcionar sólo necesita la energía que le proporciona la luz ambiental. Se integra, además, en el hub de salud del sistema iOS HealthKit. A través de la aplicación -que también puede usarse en el Apple Watch- se visualizan no sólo los datos que recibe el sensor, sino otros provenientes de fuentes públicas, como los registros meteorológicos o los índices de radiación ultravioleta calculados para cada localización geográfica. Con todo ello, el bloque de información integrada es muy completo. La pantalla de control se completa con los datos de calidad del aire y los de pólenes y alérgenos, ahí donde estén disponibles.

En otros apartados de la aplicación se ofrecen consejos para el cuidado de la piel e, inevitablemente, se puede acceder a comprar productos dermocosméticos de la marca.   

"Lo diseñamos específicamente para ser usado como una parte permanente de la rutina de las personas en cualquier época del año", dicen sus creadores. "Es duradero, versátil y está diseñado para un uso a largo plazo". Añaden que la protección solar es muy importante durante todo el año, y no sólo consiste en aplicar una crema mientras se está en la playa.