El parto vaginal tras una cesárea previa se asocia a mayores riesgos para la madre y el niño (PLOS Med)


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Un gran estudio de cohortes de mujeres que han tenido una o más cesáreas previas sugiere que intentar un parto vaginal en un embarazo posterior se asocia a mayores riesgos de salud tanto para la madre como para el niño en comparación con decidirse nuevamente por una cesárea.

La investigación, publicada en PLOS Medicine, aborda la falta de información sólida sobre los resultados de las opciones de nacimiento después de una cesárea previa y puede usarse para aconsejar a las mujeres sobre sus elecciones.

En todo el mundo ha habido un aumento de los partos por cesárea, lo que lleva a una mayor proporción de mujeres embarazadas con antecedentes de esta intervención. Las pautas recomiendan que estas mujeres reciban asesoramiento sobre los beneficios y los daños de planificar una cesárea posterior o intentar un parto vaginal. Sin embargo, hay poca evidencia al respecto.

Kathryn Fitzpatrick, de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y colegas utilizaron datos de 74.043 nacimientos a término en Escocia entre 2002 y 2015. Para las mujeres que tuvieron una cesárea previa, los investigadores estimaron los resultados de salud materna y perinatal a corto plazo asociados al intento de un parto vaginal en comparación con la planificación de otra cesárea.

Un total de 45.579 mujeres dieron a luz por cesárea planificada y hubo otros 28.464 intentos de parto vaginal, el 28,4% de los cuales necesitaron una cesárea de emergencia.

Intentar el parto vaginal se asoció a un mayor riesgo de que la madre tenga problemas graves en el parto y el posparto en comparación con la elección de otra cesárea. Así, intentar el parto vaginal tuvo más probabilidades de provocar ruptura uterina, transfusión de sangre, sepsis, lesión quirúrgica y resultados más graves en los niños, como muerte fetal, ingreso a unidad neonatal, reanimación que requirió medicación o intubación, o una puntuación de Apgar menor de 7 a los 5 minutos.

El riesgo absoluto de complicaciones fue pequeño para cualquier tipo de parto. En general, solo el 1,8% de las que intentaron un parto vaginal y el 0,8% de la que tuvieron una cesárea programada experimentaron complicaciones maternas graves. El 8% de las que intentaron un parto vaginal y el 6,4% de las que se sometieron a una cesárea programada tuvieron uno o más de los resultados adversos examinados.

"Nuestros hallazgos se pueden usar para aconsejar y manejar a las mujeres con cesárea previa –apunta Fitzpatrick- y deben considerarse junto con la evidencia existente sobre el mayor riesgo de morbilidad materna grave en embarazos posteriores asociados con cesárea electiva repetida".

A su juicio, "se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos e investigar los resultados a más largo plazo asociados con cesáreas múltiples o intentos de parto vaginal después de una cesárea previa".