El número de trasplantes cardiacos se estabiliza en alrededor de 300 procedimientos al año en España (Rev Esp Cardiol)


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La actividad del trasplante cardiaco en España se estabilizó en alrededor de 300 procedimientos al año durante 2017, según los últimos datos del Registro Español de Trasplante Cardiaco publicados en la Revista Española de Cardiología, que ha llevado a cabo la Sección de Insuficiencia Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

De acuerdo con las conclusiones, en 2017 se realizaron en España 304 trasplantes de corazón, 23 de ellos (7,6%) eran trasplantes pediátricos; es decir, aquellos llevados a cabo en menores de 16 años. Aproximadamente tres de cada cuatro fueron en varones y, excluyendo a los pacientes pediátricos, la media de edad del receptor fue de 51,8 años. El 44% de los procedimientos se realizaron con carácter de urgencia.

El 97% fueron primeros trasplantes, mientras que los retrasplantes y el trasplante combinado, fundamentalmente cardiopulmonar y cardiorrenal, representaron menos de un 3% del total. Además, en 2017 continuó aumentando la media de edad de los donantes, así como el porcentaje de donantes mayores de 45 años, que representan casi el 60% del total.

El 54,9% de los donantes de corazón falleció por accidente cerebrovascular, cifra que aumentó en 2017; mientras que, por el contrario, disminuyeron las donaciones de fallecidos por traumatismo (17,4%) y de donantes en muerte cerebral con parada cardiaca previa a la donación (19,4%).

La supervivencia de los trasplantados de corazón también mejora, tanto en el primer año tras el procedimiento como la supervivencia más tardía. La primera ha mejorado un promedio de 2,5 puntos porcentuales y, más allá del primer año, la tasa de rechazo anual ha pasado del 2,2 al 1,6%.

La edad del receptor es uno de los factores que más afecta a la supervivencia. Así, con respecto a los receptores pediátricos; los pacientes mayores de 60 años en el momento del trasplante muestran un aumento de la mortalidad del 70%, mientras que los de edad intermedia (entre 16 y 60 años) tienen un 30% más de riesgo de muerte que los pacientes pediátricos.

El 32,6% de las muertes en el primer año tras el trasplante son por fallo primario del injerto, tratándose de la primera causa de muerte, especialmente en el primer mes (43,5%), seguido por la infección, que supone el 22,9% de los fallecimientos. Entre el primer y el quinto año de trasplante, las causas de muerte más frecuentes son la enfermedad vascular del injerto/muerte súbita, en el 27,8% de los casos, y la neoplasia (21,1%).