El número de morbilidades maternas graves está fuertemente asociado a la mortalidad materna (JAMA Netw Open)


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El número de morbilidades maternas graves que tiene una mujer embarazada está altamente relacionado con su riesgo de muerte materna, según un nuevo estudio realizado por investigadores del ICES y del Hospital St. Michael de Toronto (Canadá).

La morbilidad materna grave se define por procesos potencialmente mortales como el ingreso en la UCI, la ventilación invasiva y enfermedades cardiacas que se desarrollan durante el embarazo.

El estudio publicado en JAMA Open Network analizó los datos de más de 1,9 millones de partos en hospitales de Ontario y encontró que el número de morbilidades maternas graves estaba fuertemente asociado a la muerte materna hasta 42 días después del parto. Los investigadores encontraron que el número de morbilidades maternas graves estaba asociado exponencialmente a la muerte materna.

"Nuestros hallazgos muestran que algunos de las morbilidades maternas graves predicen la muerte, y a la luz de esto deberíamos centrarnos en la morbilidad materna grave prevenible, o limitar su progresión mediante un sistema de alerta temprana, con el fin de reducir la mortalidad materna", indica Joel Ray, autor principal del estudio.

Los investigadores encontraron que las mujeres con una morbilidad materna grave tenían 20 veces más probabilidades de morir que el resto de mujeres y que el riesgo aumentó a 102 veces el riesgo con dos morbilidades maternas graves, y hasta 2.192 veces el riesgo con seis o más morbilidades maternas graves.

Los hallazgos muestran que las afecciones más comunes de morbilidades maternas graves fueron hemorragia posparto con transfusión de sangre, ingreso a la UCI, sepsis puerperal (infección bacteriana), preeclampsia severa y necesidad urgente de histerectomía.

Los investigadores identificaron 181 muertes maternas entre los 1.953.943 nacimientos, una tasa de 9,3 por cada 100.000 nacimientos. De las 181 muertes, el 68% de las mujeres que murieron tenían por lo menos una morbilidad materna grave. Las mujeres que fallecieron tendían a ser madres primerizas, mayores, de bajos ingresos y de origen afrocaribeño, con un embarazo multifetal, diabetes preexistente, hipertensión arterial y enfermedad renal.

"A pesar de la mejora de la planificación familiar y la atención obstétrica, las muertes maternas se han mantenido estables en Canadá, y se cree que hasta la mitad de ellas se pueden prevenir. Nuestros hallazgos ilustran el valor de utilizar los sistemas y protocolos de alerta temprana materna existentes para identificar el deterioro clínico de una mujer con el fin de reducir las muertes maternas", concluye Ray.