El nuevo aumento de datos pide una dosis única de vacuna contra la COVID-19

  • Damian McNamara

  • Maria Baena
  • Noticias de Medscape
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Una sola dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech ofrece un 92,6% de eficacia en nuevos cálculos basados en datos presentados a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) , informan investigadores.[1]

Junto con los hallazgos anteriores de que una sola dosis de la vacuna de Moderna proporciona un 92,1% de eficacia contra la infección por SARS-CoV-2, los investigadores proponen que es hora de diferir la segunda dosis para extender la protección a más personas a través de vacunas de ácido ribonucléico mensajero (ARNm) de dosis única.

"El aplazamiento de la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 permitirá que más personas dentro de nuestros grupos prioritarios de trabajadores sanitarios y de alto riesgo reciban una dosis única. Dado que una sola dosis proporciona protección rápida y sustancial superior al 90% y una segunda dosis proporciona pocos beneficios adicionales a corto plazo, el aplazamiento de la segunda dosis maximizará los beneficios del escaso suministro de vacunas mientras que el riesgo de pandemia sigue siendo elevado", comentó la Dra. Danuta M. Skowronski a Medscape Noticias Médicas.

La Dra. Skowronski, líder de epidemiología, gripe y patógenos respiratorios emergentes del British Columbia Centre for Disease Control, en Vancouver, Canadá, y el Dr. Gaston De Serres, Ph. D., del Quebec National Institute of Health, en Quebec, Canadá, escribieron una carta publicada el 17 de febrero en The New England Journal of Medicine.

Además, la correspondencia publicada en Lancet el 18 de febrero pareció fortalecer aún más la estrategia de la vacuna de Pfizer de dosis única.[2] Investigadores en Israel informaron que una dosis se asoció con un 85% de protección contra la COVID-19 sintomática en un análisis ajustado de más de 9.000 trabajadores sanitarios elegibles para la inmunización.

Sin embargo, otros expertos no están de acuerdo, argumentando que se necesitan más datos antes de desviarse del régimen de dos dosis evaluado en los ensayos clínicos. También señalaron que la FDA otorgó autorización de uso de emergencia basada en los estudios de dos dosis.

Cumplir con los estudios

El Dr. Anthony Fauci destacó que los reguladores observarían con detenimiento y seriedad los resultados del estudio israelí, pero que por ahora Estados Unidos seguiría con una estrategia de dos dosis para la vacuna de Pfizer.

"La razón es que aunque se puede obtener un grado justo de protección después de una sola dosis, claramente no es duradera", informó el Dr. Fauci en una conferencia de prensa en la Casa Blanca el 19 de febrero. "Sabemos que la durabilidad no es tanta como la que obtendría con el impulso".

Señaló que la durabilidad de una sola dosis no se midió en el estudio de Lancet porque la mayoría de los participantes finalmente recibió una segunda dosis de la vacuna. El especialista enfatizó que después de la segunda dosis la concentración de anticuerpos neutralizantes producidos en respuesta a la vacuna aumenta diez veces.

"Un factor que debemos considerar es que cuando estas vacunas se prueban en ensayos clínicos, el procedimiento se realiza en circunstancias específicas. En este caso se usaron dos dosis para lograr la eficacia.

Los estudios en realidad no consideraron administrar solo una dosis y tratar de ir con eso", señaló el Dr. Dial Hewlett Jr., director médico de la Division of Disease Control en el Westchester County Department of Health, en White Plains, Estados Unidos, durante una conferencia de prensa patrocinada por la Infectious Diseases Society of America.

El Dr. Matthew Zahn, quien también habló durante la sesión informativa de la Infectious Diseases Society of America, estuvo de acuerdo. " Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos ha trabajado arduamente para dar prioridad a la adherencia a lo que es la ciencia conocida, y los ensayos analizaron dos dosis de vacunas separadas por menos de 6 semanas".

"Esa es realmente la razón por la que hemos mantenido esa recomendación. Por mi parte, creo que tiene mucho sentido", destacó el Dr. Zahn, director médico de la Division of Epidemiology and Assessment, Orange County Health Care Agency, en Santa Ana, Estados Unidos.

En su correspondencia, los autores informaron que examinaron los documentos presentados a la FDA desde 2 semanas después de la primera dosis hasta la segunda inmunización. Señalaron que "incluso antes de la segunda dosis la vacuna era muy eficaz".

¿Dos dosis amplían la protección?

Incluso si la eficacia de una dosis excede 90% al principio, cuánto tiempo persiste esa protección sin una segunda dosis sigue siendo una pregunta abierta, añadió el Dr. Hewlett, también miembro del National Medical Association COVID-19 Task Force on Vaccines and Therapeutics.

"No tenemos datos de ensayos que indiquen que las vacunas serán igual de efectivas si se alarga el tiempo entre las dos dosis", agregó el Dr. Zahn, representante de enlace del comité asesor de prácticas de inmunización de CDC.

Otros investigadores informaron eficacia de un 94,8% contra el SARS-CoV-2 después de dos dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech en un estudio anterior.[3] El mismo informe estimó eficacia de dosis única del 52,4% entre la primera y la segunda dosis, "pero en su cálculo incluyeron datos que se recopilaron durante las primeras 2 semanas después de la primera dosis, cuando la inmunidad aún habría estado aumentando", destacaron los doctores Skowronski y De Serres.

"Es un principio fundamental de la vacunación que los intervalos más largos entre la primera y la segunda dosis de la vacuna generalmente dan como resultado respuesta general más alta y más duradera a la dosis de refuerzo, por lo que retrasar la segunda dosis más allá del intervalo utilizado en el protocolo de ensayos clínicos aleatorizados no sería preocupante", indicó la Dra. Skowronski.

Añadió: "Sigue siendo importante administrar una segunda dosis, pero el momento óptimo para administrar la segunda inmunización podría determinarse mediante la evaluación de campo en curso de la eficacia de la vacuna durante las próximas semanas y meses".

"Puede existir incertidumbre acerca de la duración de la protección con una dosis única, pero la administración de una segunda dosis dentro de 1 mes después de la primera, como se recomienda, proporciona poco beneficio adicional a corto plazo, mientras que las personas de alto riesgo que podrían haber recibido una primera dosis con ese aporte de vacuna quedan completamente desprotegidas", señalaron.

"Puede ser cierto que a corto plazo una dosis podría ser eficaz, pero no sabemos cuánto tiempo durará esta protección; tampoco sabemos si se agregará la segunda dosis a eso", admitió el Dr. Hewlett, quien explicó que muchos funcionarios de salud pública quieren simplificar la administración de vacunas, pero "antes de que podamos respaldar esto debemos tener datos que lo respalden".

La Dra. Skowronski y el Dr. De Serres concluyeron su carta afirmando: "Dada la escasez actual de vacunas, el aplazamiento de la segunda dosis es una cuestión de seguridad nacional que, si se ignora, seguramente resultará en miles de hospitalizaciones y fallecimientos relacionados con la COVID-19 este invierno en Estados Unidos: hospitalizaciones y decesos que se habrían evitado con una primera dosis de vacuna".

La Dra. Skowronski ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. El Dr. De Serres informó el apoyo de una subvención de Pfizer para un estudio no relacionado de la seroprevalencia de anticuerpos meningocócicos.

Este artículo fue publicado originalmente en Medscape.com y adaptado para Medscape en español, parte de la Red Profesional.