El interés de los dominios .new: como hacer más rápido más cosas.


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El sistema de nombres de dominio (o Domain Name System, DNS)​ es un mecanismo que permite asignar una denominación jerarquizada y descentralizada a los dispositivos conectados a Internet. Es el que nos facilita que pongamos en nuestro navegador una determinada dirección (por ejemplo, univadis.es), y ésta sea traducida a la dirección de IP donde se aloja el servidor, de manera que podamos acceder a los servicios y contenidos sin conocer el complejo número identificador de dónde se encuentra (que en este caso sería 104.31.81.224).

Un nombre de dominio típico consiste en dos partes (denominadas “etiquetas”), separadas por un punto cuando se escribe en forma de texto. En el caso de Univadis, una etiqueta definiría propiamente la marca (“univadis”) y la otra nos indicaría alguna información adicional (“es”), como el país desde el que se ofrece el servicio o las características del mismo.  

Técnicamente, Internet está plagado de los llamados servidores DNS, que emplean una base de datos común que asocia los nombres de dominio con las direcciones IP. Cuando hacemos una petición tecleando, por ejemplo, who.org, estos servidores se encargan de dirigirla al nodo correspondiente. Si disponemos de una página web y un día decidimos cambiar el servidor de alojamiento, se tardará un tiempo (hasta 48 horas) en actualizar la correspondencia, y es el periodo que los servidores DNS necesitan para redirigir el tráfico según los nuevos datos.

Las direcciones DNS también son las que gestionan las direcciones de correo electrónico asociadas a los dominios. 

En los inicios de Internet se usaron las clásicas terminaciones, como “.com”, “.net”, “.org” o “.edu”, además de las correspondientes a los países, como “.es”, “.it” o “.fr”.

Conforme se ha sofisticado la demanda de los dominios, hoy existen muchos otros que pueden usarse para describir mejor lo que se ofrece como servicio en la web. Los dominios genéricos o (GTLD o Generic Top Level Domains) incluyen los más generales, pero también otros como “.info”, “.name”, o “.pro”. Existen también dominios genéricos restringidos que solo pueden usarse para fines específicos (“.edu” o “.gov”) y dominios patrocinados (“.aero”, “.asia”, “.mobi”, “.coop” o “.tel”) que solo pueden ser utilizados por empresas involucradas específicamente en determinadas industrias.

La novedad de “.new”.

Pero también en relación con los dominios, existe desde hace poco una novedad que consiste en poder utilizar uno de ellos en la barra del navegador para que ejecute una determinada acción, ya preconfigurada. Una especie de atajo pensado para facilitar algunas operatorias. 

Es el uso que se ha previsto del dominio “.new”, que es una extensión adoptada por Google para darle una nueva funcionalidad de uso a la web y al navegador a través del que se accede a ella.

En 2018, Google introdujo enlaces web a través de este dominio que permitían abrir rápidamente documentos, formularios y hojas en blanco. Con los años, se expandió a la mayoría de los servicios de su G-Suite, pero además se amplió selectivamente a servicios dependientes de otras compañías, como Adobe Acrobat o Spark. 

La idea era proporcionar una forma simplificada de hacer algunas de las cosas que hacemos en la web, y evitar que el usuario se quede a menudo atascado recorriendo una web cuando lo que pretende es hacer algo muy concreto.

¿Cómo funciona este sistema?

Imaginemos que queremos hacer un documento PDF a partir de un Word, y que para ello utilizamos habitualmente la web de Adobe. En lugar de teclear adobe.com, y de ahí buscar la pestaña que nos permite convertir el documento, o guardar una URL muy larga en nuestros favoritos, se ha preconfigurado que con sólo escribir pdf.new, entremos ya a ese lugar al que queremos llegar. 

Como podemos ver, se trata también de que la dirección que usemos sea fácilmente memorizable. ¿Queremos hacer un nuevo pdf? Nada más sencillo que escribir en la barra del navegador “pdf.new”.

Parece un truco de magia, pero en realidad hay detrás todo un planteamiento de simplificación de procesos orientado a evitar redundancias en la navegación. El sistema es propiedad de Google, que se ha constituido en un registrador de dominios, y facilita que cualquier persona o empresa pueda solicitar para este tipo de uso un dominio “.new” siempre que su aplicación tenga relación con la creación de contenido o la ejecución de acciones online. Esto obliga a quien lo solicite a llevar al usuario directamente hacia un flujo flujo de generación de acciones, no a una página web convencional. Google se reserva el derecho a suspender su uso a aquellos que no cumplan las condiciones establecidas.

Ya hay más de 200 de estos dominios “.new” que abarcan principalmente productividad, servicios comerciales y creativos. Incluyen extensiones de Google para AppScript, Calendar, Docs, Forms, Keep, Meet, Sheet, Sites y Slides, (por ejemplo, es posible crear un nuevo documento en Google Docs tecleando sólo docs.new en la barra del navegador, o elaborar una nueva hoja de cálculo tecleando sheet.new). 

Pero también hay muchos servicios de terceros, como invocar una nueva lista de reproducción en Spotify tecleando playlist.new, iniciar un post en Medium mediante story.new, compartir un boceto en Canva a través de canva.new o crear una URL abreviada en Bitly diciendo link.new, entre otras muchas posibilidades. Un listado de los servicios actualmente disponibles figura al final de este artículo.