El informe que afirma que Facebook es una amenaza para la salud pública, especialmente durante la pandemia.


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La controversia sobre el papel de las redes sociales en la información y educación sobre salud es incesante. Son hoy día los canales principales a través de los que la mayoría de las personas acceden a todo tipo de información, y por tanto podrían ser potencialmente muy útiles para la divulgación sanitaria. Pero también un espacio en el que cualquiera puede decir casi cualquier cosa, y constituir así un foco de desinformación especialmente relevante en estos asuntos. 

A pesar de que las redes más conocidas -como Twitter, Facebook o Youtube- tienen sistemas automatizados y equipos humanos de moderación y control de contenidos, las actuales normas legales norteamericanas no les asignan una responsabilidad absoluta sobre lo que los usuarios publican, sino que se les considera meras herramientas técnicas que ofrecen el alojamiento de contenidos promovidos por terceros. De ahí que no se les pueda exigir legalmente, al menos en principio, por los que sean objetivamente perniciosos y por los efectos que causen. Por eso hay cada vez más grupos y organizaciones de activistas sociales que se dedican a la elaboración de informes en los que se detallan y cuantifican algunos de los peligros encontrados.

Recientemente se ha publicado un extenso informe de la organización Avaaz en el que se analiza el papel de Facebook en la información sobre salud, y especialmente en relación con la pandemia de coronavirus. Los resultados son, cuando menos inquietantes.

Algunos datos.

Según este extenso reporte, Facebook no ha cumplido con el papel de mantener a las personas adecuadamente informadas durante la pandemia, y en cambio ha aumentado mucho su papel en el acceso a informaciones erróneas sobre salud, que se cuantifican en cerca de 3.800 millones de visitas en el último año y en los cinco países analizados (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia).

Se calcula que los sitios web que difunden información errónea sobre salud y que son enlazados desde Facebook obtuvieron un tráfico equivalente a unas 460 millones de visitas en el mes de abril de 2020, justo cuando la pandemia global se estaba intensificando en todo el mundo.

El contenido de 10 sitios web que se calificaron como notoriamente erróneos o desinformadores tuvieron casi cuatro veces más vistas dirigidas desde Facebook que el contenido equivalente de los sitios web de 10 instituciones de salud líderes, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). 

Pero además, sólo el 16% de toda la información errónea sobre salud que fue determinada como tal en este estudio tenía una etiqueta de advertencia de Facebook a través de sus equipos y sistemas de moderación, lo que pone en cuestión que el sistema de control de contenidos sea lo suficientemente preciso.

El informe ha sido capaz, también, de señalar quiénes son los principales "super difusores" de información errónea sobre salud en Facebook, aquellas webs especializadas en crear contenidos desinformativos y proyectarlos mejor hacia su diseminación en las redes. Entre ellos están webs como RealFarmacy o GreenMedInfo, conocidas por revestir de supuesta ciencia lo que en realidad son bulos. En total se identificaron hasta 42 páginas públicas de Facebook que actuaban como impulsoras clave de la visibilidad de estos sitios web, que eran seguidas por más de 28 millones de personas y que generaban cerca de 800 millones de visitas.

Para los autores del estudio, se ha demostrado que las comunidades de anti-vacunas están prosperando cada día más, y que es cada vez más frecuente comprobar que las redes sociales actúan como un espacio de extensión significativa de muchas creencias conspirativas -como las que relacionan la pandemia con el 5G- que impiden que las personas adopten mejores pautas de prevención individual.

Algunas de las falsedades sobre salud más relevantes identificadas en el informe fueron un artículo que hablaba de una explosión mundial de poliomielitis causada por las vacunas, a través de un programa respaldado por Bill Gates, o un artículo que afirmaba que la Asociación Médica Estadounidense estaba alentando a los médicos y hospitales de EE.UU. a que falsificaran al alza las muertes por COVID-19, o muchos más artículos sobre curas falsas. Todos, con millones y millones de visitas gracias a Facebook.

Esta investigación es una de las primeras en medir hasta qué punto los esfuerzos de Facebook para combatir la desinformación sobre vacunas y salud en su plataforma han sido efectivos, tanto antes como durante la pandemia de coronavirus. Su conclusión es que incluso las más ambiciosas de las intenciones y las estrategias de esta red social están por debajo de lo que se necesita para proteger eficazmente a la sociedad.

¿Cómo solucionarlo?

Los autores del informe proponen dos medidas para reducir muy significativamente la desinformación.

Por una parte, eliminar aquellas cuentas que deliberadamente proporcionen información errónea que haya sido verificada de forma independiente. Esto podría reducir la desinformación en cerca de un 50%.

Pero además, modificar el algoritmo que presenta los contenidos a los usuarios, penalizando en él las publicaciones sospechosas de desinformación y a los usuarios que la difundan sistemáticamente, con lo que se calcula que se podría disminuir su alcance en un 80%.

Facebook ha respondido a este informe diciendo que sus hallazgos "no reflejan los pasos que hemos tomado". "Compartimos el objetivo de Avaaz de limitar la desinformación. Gracias a nuestra red global de verificadores de hechos, de abril a junio, aplicamos etiquetas de advertencia a 98 millones de piezas de información errónea de Covid-19 y eliminamos siete millones de piezas de contenido que pueda provocar un daño inminente.Hemos dirigido a más de dos mil millones de personas a recursos de las autoridades de salud y cuando alguien intenta compartir un enlace sobre Covid-19, les mostramos una ventana emergente para conectarlos con información de salud confiable".

Para el director de campaña de Avaaz, Fadi Quran, "el algoritmo de Facebook es una gran amenaza para la salud pública. Mark Zuckerberg prometió proporcionar información confiable durante la pandemia pero su algoritmo está saboteando esos esfuerzos al llevar a muchos de los 2.700 millones de usuarios de Facebook información errónea sobre la salud”.

La controversia continúa.