El ICOMEM pide que las vejaciones e insultos verbales a médicos también tengan un castigo penal


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En la Comunidad de Madrid, al menos 80 médicos son agredidos de media cada año, una cifra podría ser más elevada, debido a que no todos los facultativos agredidos presentan denuncia, sobre todo en el caso de agresiones verbales. Esta es la cifra que se ha presentado desde el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) para lanzar la campaña ‘Ponte en su piel’, un spot audiovisual con el que se quiere denunciar la situación en la que trabajan muchos médicos, especialmente los de Atención Primaria, nivel asistencial con mayor número de agresiones.

De hecho, el médico tipo agredido en la Comunidad de Madrid suele ser mayoritariamente el de una mujer de unos 40 años que ejerce su actividad en Atención Primaria o/y Urgencias, pero también existe un número importante de hombres que sufren violencia.

Este spot no solo es una denuncia social, sino también una forma de llamar la atención sobre las reivindicaciones del ICOMEM que, consciente de las situaciones de violencia que viven los médicos en su ejercicio profesional, solicita que puedan ser castigadas penalmente las vejaciones y los insultos verbales a médicos.

“Desde el ICOMEM insistimos a todos los colegiados que se puedan encontrar ante una situación no sólo de agresión física, sino también de insultos verbales, a que denuncien. Hay muchos casos que no llegan a ser denunciados por el miedo de médico a volverse a encontrar con el agresor y también porque las vejaciones e insultos no son castigadas penalmente. Y por otro lado, ponemos énfasis en los casos de los médicos que ejercen en la medicina privada, ellos no tienen la misma protección jurídica” declaraba el presidente del Colegio de Médicos de Madrid, Miguel Ángel Sánchez Chillón.

Casos reales

Por su parte, Cristóbal Zarco, responsable jurídico en el tratamiento de las agresiones a médicos en el ICOMEM, iba más allá de las cifras, y describía algunas de las situaciones más comunes que llegan hasta el servicio. “Una médica de Atención Primaria, recibe a una paciente con cita programada. Motivo de consulta: dolor en tobillo derecho. La facultativa realiza la anamnesis, y exploración correspondiente. El paciente exige prescripción de baja laboral a la facultativa, quien informa en reiteradas ocasiones, la no procedencia de la misma y la posibilidad de plantearlo en Inspección Médica. Entonces el paciente empieza a gritar realizando gestos obscenos, y llamándola: hija de puta, zorra, etc. El resultado fue que la denuncia fue archivada”, explica.

Este tipo de casos reales corrobora que son más los casos de médicos que son agredidos y cuyos casos no llegan ni siquiera a juzgarse.

Por último, desde el ICOMEM se recuerda que desde que en 2008 se firmó el “Protocolo de actuación entre la Fiscalía de la Comunidad Autónoma de Madrid y el ICOMEM en materia de agresiones a médicos”, se han logrado 54 condenas de prisión por agresiones a médicos.

A modo de conclusión, Cristóbal Zarco advierte que, “si bien es cierto que la última reforma del Código Penal, ha tenido aspectos positivos por lo que respecta a los facultativos que lamentablemente habían sido agredidos, desde el punto de vista práctico, ha supuesto un descenso en las cuantías de las condenas seguidas por delito de atentado”. En concreto, la condena mayor que se ha obtenido por la Asesoría Jurídica de esta institución es de 28 meses de prisión que fueron sustituidos por una orden de expulsión del territorio nacional durante siete años.