El estudio ÉPICOS intenta prevenir farmacológicamente la COVID-19 en profesionales socio-sanitarios

  • M. Carolina Rojido, MD

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El ensayo clínico para la prevención de la infección por coronavirus en sanitarios (ÉPICOS) se propone evaluar el riesgo de desarrollar COVID-19 en personal socio-sanitario. Esta investigación no solo va dirigida al personal médico y de enfermería, sino también a celadores, farmacéuticos, técnicos de radiología y laboratorio. De este modo, como destacó el ministro de sanidad, “todas las profesiones que se enfrentan al virus en el ámbito hospitalario estarán ampliamente representadas en el mayor ensayo clínico de este tipo en Europa y uno de los más grandes del mundo.”

En abril de este año el Ministerio de Sanidad anunció el inicio de este ensayo promovido a través del Plan Nacional sobre el SIDA con la colaboración de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). 

A finales de agosto el el Ministerio de Sanidad comunicó que se había reclutado ya a 646 profesionales socio-sanitarios de 67 hospitales en 14 comunidades autónomas de nuestro país.. Además, desde junio, participan también países latinoamericanos como Argentina, Ecuador o Uruguay, México y Venezuela han solicitado ya la autorización para participar.Estos nuevos países participantes ayudarán a los investigadores a incorporar 2.080 participantes más en los próximos meses para lograr alcanzar la cifra de 4.000 profesionales  y así lograr proporcionar respuestas científicas sólidas.

Para ampliar la representación de las profesiones que están actuando frente a la COVID-19, ÉPICOS contará también con personal de atención primaria, personal de servicios de urgencias/emergencias móviles, personal de atención domiciliaria y de centros de atención de mayores y/o con discapacidad. “Si demostramos que alguno de los tratamientos que se están probando en ÉPICOS es eficaz, sería lógico expandirlo a otros profesionales que están en riesgo, como los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado o cualquier otro colectivo que consideremos que es altamente vulnerable a las consecuencias de la COVID-19”, explicó Julia del Amo, directora del Plan Nacional sobre el Sida, e investigadora principal de ÉPICOS.

Los resultados preliminares muestran que de los profesionales que están participando en ÉPICOS más del 40% son personal médico y casi el 30% personal de enfermería. El otro 30% está constituido por otros auxiliares de enfermería, celadores, técnicos de laboratorio y de radiología, entre otros. Casi el 65% de los participantes son mujeres y con edades comprendidas entre los 40 y los 50 años.

Este estudio es aleatorizado y consiste en comparar la eficacia preventiva de un placebo y tres tratamientos con alto perfil de seguridad utilizados desde hace tiempo para tratar otras enfermedades: hidroxicloroquina, antirretrovirales que se utilizan para tratar la infección por VIH (emtricitabina/tenofovir disoproxilo fumarato) y la combinación de ambos. El tratamiento tendrá una duración de 12 semanas durante las cuales se realizarán análisis mensuales para evaluar la eficacia de cada opción.

Los medicamentos seleccionados se han utilizado anteriormente en otros estudios contra la COVID-19. Uno de ellos, la hidroxicloroquina, todavía no ha demostrado su eficacia contra la COVID-19.En cuanto a los antirretrovirales, el equipo de investigadores liderados por Julia del Amo ha publicado recientemente en Annals of Internal Medicine un ensayo sobre posible efecto protector de estos fármacos frente a la COVID-19 en personas con el VIH. Esta investigación se llevó a cabo en 60 hospitales de toda España. Se recopilaron y analizaron el riesgo de diagnóstico, hospitalización, ingreso en UCI y la mortalidad de 77.590 pacientes infectados por el VIH en tratamiento antirretroviral. De estos, 236 fueron diagnosticados de enfermedad por COVID-19, 151 fueron hospitalizados, 15 ingresaron en la UCI y 20 murieron. Contrariamente a lo que se supondría debido a la fragilidad inmunológica de estos pacientes, los resultados sugieren que el riesgo de diagnóstico de COVID-19 no es mayor en las personas VIH positivas que reciben tenofovir y emtricitabina que en la población general. De hecho, las personas VIH positivas que reciben este tratamiento tienen un menor riesgo de infección y hospitalización por COVID-19 que otras personas VIH positivas con otras pautas de tratamiento.

El gobierno español está promoviendo varios estudios más con el fin de progresar en la lucha contra la COVID-19. Cuando se anunció ÉPICOS en abril, el ministro Salvador Illa informó también que junto al Ministerio de Ciencia y a través del Instituto de Salud Carlos III, se había aprobado la financiación de seis nuevos proyectos de investigación a través del Fondo COVID-19, que se unen a los que ya se están realizando. Cinco de estos proyectos van dirigidos hacia la búsqueda de nuevos tratamientos para la prevención y en diferentes fases de la enfermedad. El sexto busca confirmar la eficacia de un novedoso test de diagnóstico rápido que permitiría reducir el tiempo de espera que requieren los test PCR, lo cual ayudaría significativamente al sistema de salud. Esto se está pudiendo realizar gracias a una nanotecnología que permite el tintado en las muestras del paciente, que facilitaría y agilizaría la lectura de los resultados del test.

En la ausencia, e incluso en presenciade vacunas eficaces, un tratamiento preventivo seguro supondría un importante avance para la prevención del contagio en los profesionales socio-sanitarios expuestos día tras día a lal COVID-19 y en personas vulnerables que presentan el mayor riesgo de sufrir formas graves de la COVID-19 o fallecer debido a ella.