El enterotipo B2 se asocia a un mayor riesgo de depresión y enfermedad inflamatoria intestinal (Nat Microbiol)


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Investigadores del Flanders Institute for Biotechnology (Bélgica) ha concluido que el enterotipo intestinal B2 supone niveles más altos de inflamación, y estaría asociado a una menor calidad de vida y la aparición de depresión, ya que este tipo de microbiota está presente en el 26% de los individuos deprimidos.

Para el desarrollo de este estudio, publicado en Nature Microbiology, los autores han comparado la microbiota de pacientes con perfiles sanos. Por último, han corregido los resultados para factores como las heces sueltas, que normalmente suponen una causa sintomática de las enfermedades intestinales.

De este modo, los investigadores identificaron una configuración alterada del microbioma, el enterotipo B2, con alta prevalencia en los grupos de pacientes. Así, se pudo observar en el 13% de los participantes sanos y entre el 38 y 78% de los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) o colangitis esclerosante primaria (PSC).

A pesar de ello, no se puede realizar una predicción exacta sobre la susceptibilidad o riesgo de un paciente para sufrir una determinada enfermedad intestinal, ya que los enterotipos pueden variar en función del estilo de vida del individuo, por lo cual pueden ser modificados con un cambio en la dieta.

La autora Séverine Vermeire explica que este microbioma B2 se caracteriza por presentar bajas concentraciones bacterianas. Asimismo, ha destacado que es deficiente en algunas bacterias antiinflamatorias como es el caso de Faecalibacterium. De este modo, se ha podido observar que se detectaron niveles más elevados de inflamación intestinal en pacientes con enterotipo B2. "Incluso entre los individuos sanos, los portadores de este enterotipo tienen niveles ligeramente más altos de inflamación general de bajo grado", señala.

Asimismo, se ha demostrado que esta alteración se asocia a una menor calidad de vida y la aparición de depresión, ya que se ha podido observar hasta en el 26% de los individuos deprimidos.