El documento de consenso de la SEC sobre consultas telemáticas, un referente sanitario.


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Como venimos tratando en esta sección, la pandemia del coronavirus está provocando cambios intensivos relacionados con la manera de prestar determinados servicios asistenciales, y ha dado paso, de manera acelerada, a nuevas modalidades basadas en la telemedicina. Fundamentalmente, a través de consultas telemáticas, que aunque no representen todo lo que es posible hacer en esta materia, sí constituyen una oportunidad realista para prestar atención médica de carácter no urgente. 

La necesidad de reorientar aceleradamente la actividad de las organizaciones sanitarias a la situación derivada de la pandemia, junto con la imposibilidad de muchos pacientes de acudir a los centros, es lo que ha hecho que se pongan en juego estas nuevas modalidades tecnológicas para la relación clínica. Una de las especialidades en las que más utilidad pueden tener es en el campo de la cardiología. 

Precisamente por ello, la Sociedad Española de Cardiología (SEC) acaba de publicar un relevante documento de consenso, en el que se recogen sus criterios para la adecuada utilización de la consulta telemática. Por su exhaustivo nivel de análisis, y por tratarse de un trabajo excelentemente elaborado, es por lo que ya constituye un referente sanitario en esta materia.

Su punto de partida es el reconocimiento de cómo la telemedicina ha llegado de la mano de la pandemia, y a pesar de que los instrumentos técnicos que se utilizan estaban ya disponibles desde hace tiempo. “Para reducir el riesgo de contagio de los pacientes más vulnerables (aquellos con cardiopatías) y del personal sanitario, se han suspendido la mayoría de las consultas presenciales y se han puesto en marcha las consultas telemáticas. Este cambio se ha implementado en muy poco tiempo, pero parece que ha venido para quedarse”, se dice al inicio del documento.

En el documento de consenso de la SEC se ha pretendido ofrecer las claves que permitan mejorar la calidad asistencial tomando como instrumento la consultas telemáticas; analizar las afecciones que el cardiólogo clínico atiende con más frecuencia en su consulta ambulatoria y son susceptibles de su traslación al ámbito telemático; y clarificar conceptos en relación con qué pacientes habrán de ser atendidos preferentemente en una consulta presencial y cuáles serán los criterios para su seguimiento en atención primaria. Además, el documento recoge distintas oportunidades de mejora que podrían introducirse en la consulta telemática para mejorar la asistencia clínica integrada.

Las patologías del área cardiológica que se consideran más susceptibles de seguimiento telemático son la cardiopatía isquémica, la insuficiencia cardiaca y las arritmias. En los tres casos sería posible una razonable gestión de los pacientes mediante, por ejemplo, la entrevista telefónica o la videoconsulta.

La SEC recoge en el documento que, según algunos estudios, hasta el 75% de las visitas que hasta ahora se realizan de manera presencial podrían ser innecesarias o prescindibles en tal formato. La oportunidad de la telemedicina surgirá si es capaz de proporcionar niveles adecuados de atención por vía remota, pero al mismo tiempo es capaz de identificar a quienes necesiten tratamiento o apoyo adicional, en su caso presencial.

Según el consenso de la SEC, las ventajas de la consulta telemática son diversas. Por un lado, ha permitido evitar la exposición al contagio a pacientes vulnerables, y al propio personal sanitario. Pero además, facilita la reducción de la necesidad de recursos, acorta plazos de lista de espera, prioriza a los pacientes que más lo necesitan y permite extender los planes terapéuticos más adecuados. 

Sin embargo, el documento recoge que también la consulta telemática presenta inconvenientes relacionados con “no disponer de la presencia del paciente, como las dificultades para una correcta identificación de éste, los problemas de comunicación ante un posible déficit sensorial, la imposibilidad de la exploración física u otras pruebas, la pérdida de la comunicación no verbal, etc.. Por todas las dificultades expuestas, se propone que la consulta telemática sea lo más estructurada posible, lo que facilitará que sea eficaz y resolutiva”.

El documento de consenso pone de manifiesto que la Atención Primaria es otro de los pilares de la atención ambulatoria, y más aún en la era de la transformación asistencial hacia la atención extrahospitalaria y no presencial. En su elaboración han tomado parte representantes de la Sociedad Española de Médicos Generales y de familia (SEMG) y de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).

La SEC otorga al personal de enfermería un papel fundamental en este tipo de consultas al proponer que estos profesionales se encarguen de hacer una primera toma de contacto con el paciente. El propósito de ese primer contacto es informar de la fecha y hora de la consulta telemática prevista con el cardiólogo, interrogar sobre los posibles síntomas de alarma y transmitirlo al cardiólogo, evaluar si hay déficit sensorial o de comprensión que aconseje la presencia de un familiar en la consulta telemática, solicitar al paciente que se tome las medidas biométricas (presión arterial, frecuencia cardíaca y peso) y anotar los fármacos que toma el paciente o cualquier pregunta que él mismo desee formular al especialista en cardiología.

Tras esta primera aproximación, el cardiólogo realizará la consulta telemática en el formato disponible o que considere más adecuado al caso (llamada telefónica o videollamada). La SEC propone seguir una plantilla que permita estructurar y pautar la visita telemática, facilitar la valoración de posibles pruebas complementarias realizadas, elaborar un resumen del caso y promover la toma de decisiones más decuadas en el plano diagnóstico y terapéutico. 

Además, para facilitar la continuidad asistencial, el documento habla de algo importante y que no siempre se tiene en cuenta: que todo debe quedar correctamente documentado en la historia clínica, así como las pruebas complementarias solicitadas o las recomendaciones realizadas al paciente.

El texto de la SEC dedica una parte importante de su contenido a aportar una detallada pauta de actuación para cada una de las patologías en las que se considera más adecuado el uso de la teleconsulta, las mencionadas cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca y arritmias. 

Finaliza el documento diciendo que “Es evidente que esta crisis sanitaria está cambiando conceptos clásicos de la práctica clínica, y las nuevas tecnologías emergen con enorme rapidez, pero en este proceso es vital tener en cuenta las fases más esenciales de la transformación y la mejor manera de implementar la telemedicina de manera segura y efectiva. Para ello, la evaluación periódica de resultados, una vez puestas en marcha estas tecnologías, es clave para conocer dónde estamos y adónde queremos ir”.