El consumo cereales integrales y fibra se asocia a un menor riesgo de carcinoma hepatocelular (JAMA Oncol)


  • Noticias Médicas
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

El aumento de la ingesta de cereales integrales y posiblemente de fibra y salvado de cereales podría estar asociado con un menor riesgo de carcinoma hepatocelular, según un estudio realizado por investigadores del Brigham and Women's Hospital de Boston (Estados Unidos).

Este tumor es el sexto tipo de cáncer más frecuente y la segunda causa de muerte por cáncer a nivel mundial. Según los datos de GLOBOCAN, se estima que para 2020 se diagnosticarán en la Unión Europea alrededor de 60.000 nuevos casos de carcinoma hepatocelular. Sin tratamiento, la supervivencia de los pacientes con enfermedad avanzada suele ser de 4 a 8 meses.

Los cereales integrales son una fuente importante de fibra dietética y consisten en salvado, germen y endospermo, en comparación con los cereales refinados, que contienen solo el endospermo. Los cereales integrales son también buenas fuentes de vitaminas, minerales, fitonutrientes y otros numerosos nutrientes, que se eliminan durante el proceso de refinación.

El consumo de cereales integrales y fibra dietética, especialmente fibra de cereal, se ha asociado con un menor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedad del hígado graso no alcohólico, que son factores predisponentes conocidos para el carcinoma hepatocelular.

Además de mejorar la sensibilidad a la insulina y la regulación metabólica y disminuir la inflamación sistémica, la ingesta de cereales integrales y fibra dietética puede mejorar la integridad intestinal y alterar la composición de la microbiota intestinal, lo que conduce a una mayor producción de metabolitos relacionados con la microbiota, incluidos los ácidos grasos de cadena corta, particularmente butirato.

El aumento en la ingesta de cereales integrales y fibra dietética se ha asociado en investigaciones anteriores a un menor riesgo de resistencia a la insulina, hiperinsulinemia e inflamación, que son factores predisponentes conocidos para el carcinoma hepatocelular. Por lo tanto, los investigadores plantearon la hipótesis de que la ingesta a largo plazo de cereales integrales y fibra dietética podría estar asociada con un menor riesgo de carcinoma hepatocelular.

Para demostrarlo, en este estudio con una cohorte de 125.455 participantes estadounidenses, incluidos 141 pacientes con carcinoma hepatocelular, los investigadores realizaron un seguimiento por un promedio de 24,2 años. Así, relacionaron la mayor ingesta de cereales integrales con menor riesgo de sufrir la enfermedad. Además, observaron una asociación inversa no significativa para el salvado, pero no para el germen. El aumento de la ingesta de fibra de cereal, pero no la fibra de frutas o vegetales, se asoció a un menor riesgo no significativo de carcinoma hepatocelular.

En cualquier caso, en su artículo, publicado en JAMA Oncology, reconocen que se necesitan estudios futuros que consideren cuidadosamente las infecciones por el virus de la hepatitis B y C para replicar sus hallazgos, examinar estas asociaciones en otras poblaciones raciales/étnicas o de alto riesgo, y para dilucidar los mecanismos subyacentes.