El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos propone una Estrategia Nacional contra la COVID-19


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El presidente de Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), Serafín Romero, solicitó durante su comparecencia en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso de los Diputados aprobar "con carácter de urgencia" una Estrategia Nacional contra la COVID-19 y crear una reserva estratégica de equipos de protección individual (EPI), tanto para los sanitarios como para los ciudadanos.

Tras reiterar la necesidad de un acuerdo sanitario y social al máximo nivel que facilite las reformas necesarias del Sistema Nacional de Salud (SNS), propuso que el Congreso designe una Comisión para sintetizar los principales problemas de organización y funcionamiento del SNS y llevar a cabo un conjunto articulado de medidas de mejoras específicas.

Además, Romero abogó ante los grupos parlamentarios por potenciar el papel del Ministerio de Sanidad y el carácter ejecutivo de las decisiones que se adoptan en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, y por crear un sistema multiagencias, cogobernado y cogestionado con todas las comunidades autónomas y con carácter orgánico y funcional a nivel operativo.

"La falta de un plan específico ha obligado a respuestas improvisadas, pero valiosas; la innovación, obligada por las circunstancias y por el alto compromiso de los profesionales con la necesidad asistencial, ha desbordado las reticencias, inercias y barreras procedimentales habituales, permitiendo cambiar en días la organización de los centros, las líneas de servicio, las distribuciones de recursos y la utilización de métodos de atención y tecnologías", subrayó.

A su juicio, cuando la asistencia se ha presentado "compleja e incierta", la ruptura de los equipos estancos, las brechas competenciales, la falta de coordinación y el hospital centrismo han demostrado que pueden ser revertidos hacia un nuevo horizonte asistencial. Además, el presidente del CGCOM hizo referencia a la necesidad de garantizar el acceso a los medicamentos esenciales, y muy especialmente a las innovaciones terapéuticas que intente vencer al nuevo coronavirus y a una vacuna que ponga fin a este problema de salud.

Desde el punto de vista tecnológico, Romero propuso la puesta en marcha de un plan específico que permita la renovación de la infraestructura tecnológica, teniendo muy en cuenta lo que aporta más valor a los pacientes, a través de la creación de un registro centralizado del equipamiento en tecnología del sistema sanitario, tanto público como privado.

En este aspecto, se mostró partidario de estimular la producción nacional de bienes de equipo y de tecnología. No obstante, lamentó que una de las enseñanzas "más dolorosas" de esta crisis provocada por el nuevo coronavirus ha sido la comprobación "impotente" de la dependencia en aspectos básicos de bienes de equipo y tecnología común, que se han demostrado esenciales.

Así, recordó la angustiosa situación provocada por la saturación de los recursos asistenciales, la desprotección de los sanitarios y cuidadores, la falta de medios diagnósticos y humanos para la vigilancia y control epidemiológico, y el propio daño económico y social que ha originado el confinamiento.

"Los médicos, y el resto del personal sanitario, están pagando un alto e injusto tributo a la falta de previsión de nuestras autoridades sanitarias, y esto nos obliga a permanecer atentos y activos para que se corrijan los principales problemas del escenario actual. Tenemos que reforzar nuestras capacidades previas que han sido totalmente desbordadas y avanzar en consolidar la escasa transmisión del virus, un proceso que necesita estar basado en un gran consenso", enfatizó.

Por ello, Romero defendió que España debe asegurar una reserva estratégica de material de protección, así como de equipamientos médicos, con el fin de poder incrementar Unidades de Cuidados Intensivos y otros materiales necesarios para hacer frente a situaciones epidémicas.

Del mismo modo, subrayó la necesidad de llevar a cabo una rigurosa eficiencia en la gestión de los recursos y ha abogado por un nuevo modelo de financiación "estable, suficiente, respetuoso" con el principio de estabilidad presupuestaria y consolidación fiscal, al tiempo que debe ser coherente con los principios de cohesión territorial, igualdad y equidad en el acceso a las prestaciones sanitarias de acuerdo con una cápita adecuada.

Además, Romero avisó de que su organismo ha venido denunciando la situación de desprotección a la que han estado sometidos los profesionales, así como la escasez de pruebas diagnósticas que permitieran testar a tiempo a los infectados, especialmente a los asintomáticos y así evitar la cadena de transmisión de la enfermedad.

"La contingencia profesional de la infección y el hecho de que la profesión médica sea reconocida como profesión de riesgo han sido y son parte de nuestras reivindicaciones a las que no vamos a ceder", añadió.