El CGCOM da nuevas pautas para las situaciones entre MIR y tutores


  • Noticias profesionales
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

La figura de  los médicos tutores como figura central y responsable del programa docente MIR y el seguimiento formativo de los futuros especialistas son los dos temas  más novedosos de la segunda edición del libro ‘Responsabilidad de médicos especialistas, tutores y residentes’. Editado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) en colaboración con la Fundación Mutual Médica, el objetivo de este libro no es sino ofrecer una serie de pautas para afrontar situaciones frecuentes y otras que pueden resultar conflictivas en la práctica clínica diaria de estos profesionales, a partir de los derechos, deberes y responsabilidades adquiridas por cada uno de ellos.

En cuanto a temas destacados, algunos de los aspectos principales de esta segunda edición son la responsabilidad médica y, en particular, la de los MIR y Tutores, por el interés que suscita entre la sociedad. Precisamente, uno de los valores de este manual reside en el estudio riguroso y minucioso, desde la vertiente jurisprudencial, de la responsabilidad que recae en cada uno de estos profesionales, y sobre la que existe escasa literatura.

Además, el contenido del libro se completa con una serie de reflexiones finales a tener en cuenta de las que se han entresacado varias como que el límite entre las actuaciones que puede o no realizar el MIR no siempre es nítido.

“Este libro permite que los MIR conozcan mejor la normativa vigente y que los tutores sepan cuál es su responsabilidad, asegurando así la calidad asistencial y la seguridad de los pacientes”, ha dicho la representante nacional de Médicos Jóvenes y Promoción de Empleo del CGCOM, Alicia Córdoba. En la misma línea, el pediatra del Hospital Clínico San Cecilio de Granada, Francisco Moreno Madrid, autor del libro, exponía que a pesar de los esfuerzos realizados por la normativa legal y la doctrina jurisprudencial, actualmente es “difícil y complejo” que una norma pueda determinar el momento exacto en el que un residente puede hacer un determinado acto médico de forma autónoma.

La falta de supervisión como una infracción

Una de las cuestiones que se recalca en este libro es que el médico residente no debe realizar ningún acto médico sobre el que no se sienta preparado, aunque legalmente pueda hacerlo, tal como se recoge en el Código de Ética y de Deontología de la OMC. De hecho, desde el CGCOM recuerdan que la falta de supervisión de la tarea de los médicos residentes es considerada como una infracción de la lex artis por parte de la Administración sanitaria.

En este sentido, es destacable también que si el médico residente se extralimita en sus funciones y actúa sin la supervisión, vigilancia, dirección o asistencia del correspondiente especialista, y si se produce una lesión o daño, sí incurre en responsabilidad, independientemente de que al especialista le genere también una “una responsabilidad in vigilando”. Asimismo, se recomienda dejar siempre constancia de la supervisión en la historia clínica del paciente, convirtiéndose ésta en el mejor aliado de especialistas, tutores y residentes.

De esta forma, uno de los valores de este manual reside en el estudio riguroso y minucioso, desde la vertiente jurisprudencial, de la responsabilidad que recae en cada uno de estos profesionales, y sobre la que existe escasa literatura.