El binomio asma-obesidad, novedad en ERS 2018


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Dra. Esther Barbero Herranz

Servicio de Neumología. Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid)

 

El asma constituye una entidad de la máxima actualidad e interés en neumología, tal y como se demostró en el Congreso ERS 2018, celebrado en París del 14 al 19 de septiembre, evento multitudinario que prestó especial atención a aspectos de investigación y educacionales, a las nuevas terapias y a su impacto sobre la calidad de vida del paciente. 

 

Respecto al tratamiento con anticuerpos monoclonales en asma, desde hace algo más de una década los investigadores han intentado establecer fenotipos y endotipos que permitan mejorar la precisión en el diagnóstico y tratamiento de estos pacientes. Así, en el ERS se revisó la experiencia con omalizumab, un anti-IgE y primer biológico en el tratamiento del asma grave; se describió la experiencia con los anti-IL-5 (mepolizumab, reslizumab, benralizumab), que han demostrado eficacia en pacientes con asma eosinofílico; y se explicó el mecanismo de acción y eficacia de los anticuerpos monoclonales que bloquean la IL-4 y la IL-13, como pitrakinra y dupilumab, y los de otros monoclonales, como tralokinumab y lebrikizumab. Se concluyó que la utilidad de estas terapias pasa por establecer con precisión los perfiles en pacientes con asma grave no controlado.

 

Por su parte, el posible papel de la ingesta de paracetamol en la infancia en la génesis del asma fue motivo de ponencia con gran impacto mediático. Los autores hallaron asociación entre la toma de paracetamol durante los dos primeros años de la vida y el desarrollo de asma a la edad de 18 años, en especial si existe predisposición genética. Sin embargo, según la autora del estudio, los datos han de ser confirmados antes de decidir variaciones de las normativas sobre el empleo de paracetamol en niños. En relación con la adolescencia, el Dr. Christian Schyllert, del Karolinska University Hospital (Estocolmo), afirmó en su ponencia que los pacientes jóvenes que presentan asma persistente es más probable que abandonen precozmente los estudios, tanto escolares como universitarios, debido probablemente al absentismo escolar que ocasiona el control del asma derivado de la mala adherencia al tratamiento por parte de los adolescentes.

 

El Dr. Subhabrata Moitra, del Barcelona Institute for Global Health (Barcelona), destacó un nuevo aspecto sobre la asociación entre obesidad y asma. Es bien conocido que la obesidad constituye un factor de riesgo para el desarrollo del asma, pero el trabajo de Moitra y cols. muestra que la afirmación contraria también es cierta: los pacientes que desarrollan asma de adultos tienen mayor riesgo de obesidad. En definitiva, se demuestra que la conexión entre obesidad y asma es más compleja de lo hasta hoy conocido.

 

ERS 2018 ofreció otras aportaciones relevantes en relación con múltiples aspectos del asma, como datos sobre el manejo del asma grave (Guía GINA 2018) y el manejo en Atención Primaria; estrategias de abordaje en niños, según su edad; prevención, comorbilidades y exacerbaciones en la infancia; infecciones; epidemiología; tabaco y factores ambientales; monitorización del control del asma, etcétera.

 

En este punto destaca, por su relevancia clínica, el manejo del asma grave (GINA 2018) y el necesario conocimiento de las pautas de diagnóstico, seguimiento, control y tratamiento que han de aplicarse en estos pacientes. Se resaltó en diversas conferencias que, como es sabido, más del 50% de los pacientes tiene un mal control de la enfermedad. El Dr. Krishnan, de Chicago, destacó de modo práctico las dificultades existentes en el tratamiento del asma grave. Entre las estrategias de tratamiento se sigue recomendando, además de glucocorticoides inhalados (GCI) a dosis elevadas y beta-agonistas de acción prolongada (LABA), los anticolinérgicos de acción prolongada (LAMA), estando indicado en primer lugar el tiotropio. En el caso de niños y adolescentes se recalcó que la administración de tiotropio puede disminuir las exacerbaciones graves, y mejorar la función pulmonar y el control de la enfermedad en asma moderada-grave. En pacientes con fenotipo mixto asma-EPOC (ACO) es eficaz el tratamiento con la combinación GCI+LABA y LAMA.