El ayuno intermitente cambia las enzimas hepáticas y ayuda a prevenir enfermedades (Cell Rep)


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Investigadores australianos han utilizado herramientas analíticas de vanguardia para comprender cómo funciona el ayuno intermitente en el hígado para ayudar a prevenir enfermedades. Los hallazgos ayudarán a los médicos que trabajan en la investigación del cáncer, la enfermedad cardiovascular y la diabetes a desarrollar nuevas intervenciones para reducir el riesgo de enfermedad y descubrir los intervalos óptimos para el ayuno, según publican en Cell Reports.

En experimentos con ratones, los investigadores dirigidos por Mark Larance, de la Universidad de Sydney, han identificado cómo el ayuno afecta las proteínas en el hígado cada dos días, mostrando un impacto inesperado en el metabolismo de los ácidos grasos y el sorprendente papel desempeñado por una proteína reguladora maestra que controla muchos vías biológicas en el hígado y otros órganos.

"Sabemos que el ayuno puede ser una intervención efectiva para tratar enfermedades y mejorar la salud del hígado. Pero no hemos sabido cómo el ayuno reprograma las proteínas del hígado, que realizan una amplia gama de funciones metabólicas esenciales", señala Larance.

"Al estudiar el impacto sobre las proteínas en los hígados de ratones, que son modelos biológicos humanos adecuados, ahora tenemos una mejor comprensión de cómo sucede esto", asegura.

En particular, los investigadores encontraron que la proteína HNF4-α, que regula una gran cantidad de genes hepáticos, desempeña un papel previamente desconocido durante el ayuno intermitente.

"Por primera vez, demostramos que HNF4-α se inhibe durante el ayuno intermitente. Esto tiene consecuencias posteriores, como reducir la abundancia de proteínas sanguíneas en la inflamación o afectar la síntesis de bilis. Esto ayuda a explicar algunos de los hechos conocidos anteriormente sobre intermitente ayuno", añade.

Los investigadores también encontraron que el ayuno en días alternos, donde no se consumía comida en días alternos, cambió el metabolismo de los ácidos grasos en el hígado, conocimiento que podría aplicarse a las mejoras en la tolerancia a la glucosa y la regulación de la diabetes.

"Lo que es realmente emocionante es que este nuevo conocimiento sobre el papel de HNF4-α significa que podría ser posible imitar algunos de los efectos del ayuno intermitente a través del desarrollo de reguladores de HNF4-α específicos para el hígado", añade.

En el estudio se utilizó una técnica conocida como multi-Omics, que considera múltiples conjuntos de datos, como la colección total de proteínas y genes, lo que permite la integración de grandes cantidades de información para descubrir nuevas asociaciones dentro de los sistemas biológicos.

"Estos enfoques multi-Omics nos dan una visión sin precedentes de los sistemas biológicos. Somos capaces de construir modelos muy sofisticados al unir todas las partes móviles", añaden los autores.

La información ahora se puede utilizar en futuros estudios para determinar los períodos óptimos de ayuno para regular la respuesta de proteínas en el hígado. "El año pasado publicamos una investigación sobre el impacto del ayuno de cada dos días en los humanos –recuerda Larance-. Usando estos datos del ratón, ahora podemos construir modelos mejorados de ayuno para una mejor salud humana".