El alivio del estrés es un "componente decisivo de la atención a la diabetes"

  • Marlene Busko

  • Noticias Médicas de Medscape
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En pacientes con diabetes de tipo 2, pero no en otras personas, los niveles de la hormona del estrés, cortisol, por lo general se mantuvieron elevados durante el día y esto se asoció con incremento de las concentraciones plasmáticas de glucosa en ayunas en el curso de los años, en un nuevo estudio.[1]

Los resultados demuestran que para mantener mejor control de la glucemia, los pacientes con diabetes de tipo 2 deben aprender a controlar el estrés y también prestar atención a otros factores relacionados con el modo de vida, indicaron los autores, dirigidos por Jenny Pena Dias, Ph. D., maestra en salud pública, fisióloga en la Johns Hopkins University School of Medicine en Baltimore, Estados Unidos.

Los hallazgos fueron publicados el 13 de julio en la versión digital de Psychoneuroendocrinology.

"Estos resultados indican que cortisol desempeña un papel perjudicial al contribuir a la glucemia en individuos con diabetes", comentaron Pena Dias y sus colaboradores.

"La mayoría de las personas con diabetes de tipo 2 conoce la importancia de hacer ejercicio con regularidad, llevar una dieta sana y tener suficiente reposo", señaló el autor principal, Dr. Joshua J. Joseph, endocrinólogo del Ohio State University Wexner Medical Center en Columbus, Estados Unidos.

"Sin embargo, el alivio del estrés es un componente crucial y a menudo olvidado del control de la diabetes", observó en una declaración de su universidad.

"Sea a través de una clase de yoga, una caminata o leyendo un libro, encontrar formas de reducir los niveles de estrés es importante para la salud general de todos, en especial para las personas con diabetes de tipo 2", resaltó el Dr. Joseph.

Patrón circadiano de los niveles de cortisol

Los investigadores explicaron que la regulación diurna sana de cortisol sigue un patrón circadiano, con altos niveles al despertar e incremento de 50% a 75% entre los 0 y 30 minutos después de despertar (respuesta de cortisol al despertar). Los niveles de cortisol disminuyen durante el resto del día, alcanzando un nadir avanzada la noche y 16 a 18 horas después de despertar.

Sin embargo, no se había aclarado la relación entre cortisol y glucosa en ayunas en el curso del tiempo en individuos con glucosa en ayunas normal o alterada o con diabetes.

Para indagar esto, los investigadores analizaron datos de participantes en el estudio MESA (Estudio multiétnico de ateroesclerosis) que tenían diabetes de tipo 2 o glucosa plasmática en ayunas normal o alterada.

Llevaron a cabo pruebas para determinar las concentraciones de cortisol en saliva 6 a 8 veces durante 2 o 3 días, así como los niveles plasmáticos de glucosa en ayunas por la mañana cada año durante 6 años.

Analizaron las características del cortisol inicial (niveles al despertar, respuesta de cortisol al despertar, área total bajo la curva [cortisol total excretado], reducción global del declive del cortisol diurno y cortisol a la hora de acostarse) y el cambio porcentual anual subsiguiente de la glucosa en ayunas en 1.275 participantes.

También estudiaron cómo el cambio porcentual anual en las características del cortisol se correlacionaba con el cambio porcentual anual en la glucosa en ayunas durante 6 años en 512 participantes, y cómo las características iniciales del cortisol se relacionaban con el cambio porcentual anual de la glucosa en ayunas en 700 participantes.

Aproximadamente 62% de los participantes tenía glucosa en ayunas normal, 20% presentaba alteración de la glucosa en ayunas y 18% padecía diabetes de tipo 2.

Tras el ajuste multivariable, entre los participantes con diabetes, cada incremento porcentual anual del cortisol al despertar, del área total bajo la curva y de la disminución general del declive, se asoció a un incremento significativo de la glucosa plasmática en ayunas en el curso de 6 años (p 

Además, entre los participantes con diabetes, un declive más plano de 1% en la disminución del cortisol desde el despertar hasta la hora de acostarse se asoció a un incremento de 0,19% del cambio porcentual subsiguiente cada año en la glucosa en ayunas.

La relación del cortisol con los niveles de glucosa solo se observó en las personas con diabetes.

"Estas relaciones fueron independientes del índice de masa corporal, lo que indica que los glucocorticoides tienen un efecto en el metabolismo de la glucosa directamente a través de sus efectos sobre la secreción de insulina y la señalización de insulina", algo que previamente se ha demostrado, de acuerdo con Pena Diaz y sus colaboradores.[2]

"Se necesitan estudios futuros para analizar estas relaciones con fenotipificación clínica y metabólica detallada para determinar los mecanismos mediante los cuales los cambios en la secreción de cortisol alteran el metabolismo de la glucosa, y desarrollar futuros objetivos terapéuticos nuevos para el tratamiento de la diabetes de tipo 2", señalaron.

El grupo investiga la relación entre cortisol y la aparición de diabetes y enfermedades cardiovasculares.

También ha comenzado un estudio para determinar si la práctica de la atención plena puede reducir la glucemia en personas con diabetes de tipo 2.

Sin embargo, la práctica de la atención plena "no es la única forma efectiva de aliviar el estrés. Es importante encontrar algo que se disfrute y convertirlo en parte de la rutina cotidiana", concluyó el Dr. Joseph.

La investigación fue financiada por el National Heart, Lung and Blood Institute y el National Center for Research Resources. El Dr. Joseph fue financiado por una beca del National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases y el Harold Amos Medical Faculty Development Program de la Robert Wood Johnson Foundation. Los autores han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.