El aceite de oliva se muestra protector frente al infarto de miocardio en población estadounidense (JACC)


  • Noticias Médicas
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Investigadores norteamericanos y españoles han publicado el primer gran estudio que ha valorado en la población estadounidense la relación a largo plazo entre el consumo de aceite de oliva y la enfermedad cardiovascular (infartos de miocardio o ictus). El trabajo, publicado en el Journal of the American College of Cardiology, ha sido realizado por científicos del Departamento de Nutrición de la Harvard TH Chan School of Public Health (Estados Unidos), de la Universidad de Navarra, de la Universidad Rovira i Virgili de Reus, y del CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN).

El equipo encontró una reducción relativa de los infartos de un 18% por cada media cucharada sopera más de aceite de oliva consumido, independientemente de otros factores.

El estudio analizó durante 30 años datos nutricionales y de estilo de vida de más de 90.000 voluntarios (61.000 mujeres y 32.000 hombres), en los que ocurrieron 9.797 casos de enfermedad cardiovascular grave. No fue posible diferenciar entre el aceite de oliva común y el aceite de oliva virgen extra (AOVE).

Sin embargo, "otros estudios han encontrado que el AOVE tiene mayores beneficios en prevención vascular, supuestamente por sus antioxidantes, polifenoles, vitaminas y otros compuestos bioactivos", explica el catedrático Miguel Ángel Martínez-González, de la Universidad de Navarra, coautor del artículo.

No obstante, el nuevo estudio es un argumento para defender que cualquier tipo de aceite de oliva "constituye una magnífica elección para sustituir a las grasas animales y saturadas en todos los usos culinarios", según Martínez-González. Un aspecto interesante es la comparación entre las distintas opciones de grasas. Por ejemplo, sustituir la mantequilla, mayonesa o nata por aceite de oliva reduce de manera eficaz el riesgo de enfermedades cardiovasculares graves, añade.

Las investigaciones previas sobre aceite de oliva y salud del corazón se habían realizado sobre todo en poblaciones mediterráneas. "Es una alegría comprobar que se han podido replicar en las mejores cohortes de Estados Unidos los resultados que llevamos años observando en España. Ya no pueden quedar dudas de que todos los tipos de aceite de oliva se asocian a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares", señala. Se debe considerar a la luz de la ciencia actual como "el modelo ideal de grasa culinaria", afirma Martínez-González.