El abandono escolar temprano podría aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares (BMJ)


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Aunque se sabe desde hace mucho tiempo que la educación y la posición socioeconómica afectan a la salud, particularmente en la vida posterior, había un conocimiento limitado de por qué. Una nueva investigación ha encontrado que el aumento de los niveles del índice de masa corporal (IMC), la presión arterial y el tabaquismo explican en parte por qué las personas que abandonaron la escuela a una edad más temprana podrían tener mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.

El estudio dirigido por la Universidad de Bristol y el Imperial College London (Reino Unido), publicado en The BMJ, investigó el papel del IMC, la presión arterial sistólica y el tabaquismo en las poblaciones europeas para explicar el efecto de la educación sobre el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Sobre la base de estudios previos, los autores analizaron el efecto de la educación en todos los subtipos de enfermedad coronaria combinados, infarto de miocardio e ictus. Usando un método llamado análisis de mediación, que tiene como objetivo identificar el mecanismo entre la exposición y el resultado, analizaron cuánta asociación entre educación y enfermedad cardiaca podría explicarse por el IMC, la presión arterial, el hábito de fumar y los tres factores juntos.

El equipo encontró pruebas consistentes de que el IMC, la presión arterial y el tabaquismo se relacionaron con un 18%, un 27% y un 34% del efecto de la educación sobre las enfermedades cardiacas, respectivamente. Considerar todo esto en conjunto explica alrededor del 40% del efecto de la educación en las enfermedades cardiovasculares. Intervenciones futuras sobre estos factores de riesgo podrían conducir a reducciones en las enfermedades cardiovasculares causadas por niveles más bajos de formación.

La coautora del trabajo, Alice Carter, señala que "las políticas anteriores que aumentan la duración de la educación obligatoria han mejorado la salud y dichos esfuerzos deben continuar. Sin embargo, intervenir en la educación es difícil de lograr y requiere grandes cantidades de cambio social y político".

"Nuestro trabajo muestra que puede haber oportunidades para intervenir, después de completar la educación, con el fin de reducir el riesgo potencial de enfermedad cardiaca –añade-. Al reducir el IMC, la presión arterial o las tasas de tabaquismo en personas que abandonaron la escuela a una edad más temprana, podríamos reducir su riesgo general de enfermedad cardiaca. Sin embargo, es importante tener en cuenta que este trabajo analiza el efecto de la educación en el riesgo de enfermedad cardiaca a nivel de la población, y abandonar la escuela antes no significa necesariamente que un individuo desarrollará una enfermedad cardiaca".