El 80% de las personas sexualmente activas se infectarán con el virus del papiloma humano


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El 80% de las personas sexualmente activas contraerán una infección con el virus del papiloma humano (VPH) y la transmisibilidad con una sola relación sexual se sitúa actualmente en un 40%, según han puesto de relevancia expertos durante la presentación de la campaña #ElVPHEsCosaDeTodos, impulsada por MSD y auspiciada por 28 sociedades científicas, asociaciones de pacientes y cátedras universitarias.

La campaña pretende proporcionar información fiable sobre el virus, además de concienciar y mostrar resultados de la vacunación, vigente en España desde hace 12 años.

El VPH "es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente y se puede contraer en cualquier momento de la vida", ha confirmado el jefe del servicio de Pediatría del Hospital Universitario de Santiago, Federico Martinón-Torres. Afecta a igualmente a mujeres y a hombres, pero de cada dos cánceres que causa en las primeras, ocasiona uno en ellos.

De hecho, el VPH causa el 5% de los cánceres humanos. En la mujer es el causante del 10% de los cánceres totales y al virus pueden atribuirse prácticamente el 100% de los casos de cáncer cervical.

En este sentido, la especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), Mar Ramírez, ha hecho referencia a la importancia de vacunar a las niñas para prevenir la infección con VPH y, en última instancia, el cáncer de cérvix y las otras enfermedades relacionadas con el virus.

"La vacunación es una estrategia de prevención primaria", según Ramírez, que ha calificado al virus del papiloma humano como "un verdadero problema de salud pública".

Según ha manifestado, las vacunas contra el VPH son eficaces y seguras, aunque ha matizado que son más eficaces en adolescentes que no han iniciado su vida sexual. Sin embargo, esta circunstancia, a su juicio, no debe desanimar a la mujer adulta para vacunarse, puesto que "hay datos que demuestran su eficacia" también en estas mujeres.

En referencia a las estrategias de prevención secundarias, las que se llevan a cabo una vez se ha establecido la enfermedad, Ramírez ha subrayado la importancia de realizar cribados mediante citologías y tests de VPH para detectar lesiones, tratarlas y evitar el cáncer. "Una combinación de acciones primarias y secundarias es la mejor estrategia" para luchar contra el VPH, ha concluido.

Por su parte, los hombres no son únicamente vectores del virus y lo padecen de forma asintomática, sino que también desarrollan patologías, como el cáncer de pene y ano. Además, Martinón-Torres ha destacado que el VPH es el culpable del 30% de los cánceres de cabeza y cuello masculinos.

En este sentido, este especialista ha hecho hincapié en que los hombres también tendrían que recibir la vacuna contra el VPH y no sólo para esquivar las patologías que les afectan, sino porque la vacunación también en hombres permitiría "acabar con el cáncer de cuello de útero", una meta factible a su juicio. Además, "los protocolos de vacunación por género son peores que los globales".

"Australia es el primer país en recomendar vacunar a varones y será el primer país libre de cáncer de cuello de útero para 2030", ha revelado. "Reino Unido o Austria también aprovechan la vacunación del hombre para mejorar la salud pública", ha concluido.

En esta misma línea se ha expresado la coordinadora del Grupo de Trabajo en Actividades Preventivas y Salud Pública de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, Esther Redondo.

"La efectividad de la vacuna en los primeros meses muestra una disminución del virus del papiloma humano; a los dos años una disminución de verrugas genitales y a los seis o siete años de seguimiento se ve una disminución de la patología cervical. Así, en décadas se conseguirá la erradicación del cáncer cervical", ha indicado Redondo.

"El programa de vacunación contra el virus del papiloma humano en España busca la prevención del cáncer de cérvix", ha resumido Redondo. Se implantó en 2008 y, al principio, se vacunaba a niñas de 14 años en tres pautas.

Actualmente, el programa está mejorado. En 2017 se reduce la edad de las niñas para recibir la vacuna hasta los 12 años, aunque en Asturias se vacuna a las niñas a los 13. Además, ahora se vacuna con dos dosis y no con tres.

De forma paralela, se han incluido otros grupos poblacionales en el calendario, como los hombres que mantienen sexo con otros hombres o la financiación de la vacuna para mujeres ya tratadas por patología de cérvix un año después del diagnóstico. Además, también se vacuna a los menores de 26 años con VIH, las personas que ejercen la prostitución o los trasplantados.

No obstante, "las tasas de vacunación contra el VPH en España son francamente mejorables", ha criticado Redondo, quien ha explicado que la tasa de la segunda dosis, cuando la vacunación está completa, se sitúa en España en el 74%. La Organización Mundial de la Salud recomienda un 75% "para lograr buenos resultados y rendimiento de las vacunas", ha matizado esta especialista.

"No supimos transmitir que es una vacuna oncogénica y esto la perjudicó. Se la ha tratado muy mal en términos de seguridad y están sometidas a controles muy exhaustivos", ha lamentado Redondo.

Además, hay mucha disonancia entre comunidades autónomas. Redondo ha indicado que mientras en Andalucía el porcentaje se sitúa en un 54% en el País Vasco alcanza el 90%. También las comunidades autónomas, como Navarra, en las que se vacuna en los colegios obtienen mejores resultados.

"Para interrumpir la transmisión del VPH es necesario conseguir la financiación de la vacuna en niños varones", ha reivindicado la especialista, que ha aludido a la ausencia de equidad que esta circunstancia provoca.