El 36% de los pacientes oncológicos tiene mala tolerancia a la comida y el 26% tiene menos apetito


  • Noticias Médicas
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

El 36% de los pacientes oncológicos tiene una mala tolerancia a la comida y un 26% tiene menos apetito, según datos recogidos durante el último Congreso de Pacientes con Cáncer organizado por el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC).

De hecho, uno de cada dos pacientes oncológicos sufre malnutrición en algún momento de su vida. Se calcula que la prevalencia global de la malnutrición en pacientes con cáncer oscila entre el 20 y el 40% en el momento del diagnóstico, y entre el 70% y el 80% en fases avanzadas de la enfermedad.

La pérdida de peso en los pacientes oncológicos repercute también de forma negativa en la evolución de la enfermedad, en la tolerancia a los tratamientos oncológicos y en la calidad de vida y en la esfera psicosocial de los pacientes y sus familiares, y se convierte en un factor de mal pronóstico.

En este contexto, los datos recogidos durante el congreso destacan que sólo un 13% recibe, o ha recibido, algún suplemento alimenticio en la oficina de farmacia. "La valoración nutricional del paciente oncológico debería ser una de las tareas de su evaluación inicial", ha indicado el jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Ramón y Cajal, de Madrid, Alfredo Carrato.

El consenso multidisciplinar impulsado por las sociedades de Oncología Médica, Nutrición Clínica y Metabolismo, Endocrinología y Nutrición, indica que las intervenciones nutricionales son imprescindibles y "deberían formar parte integral de la terapia del cáncer".

"El trabajo en un equipo multidisciplinar con la intervención de endocrinólogos, enfermeras... es el escenario idóneo para que el estado nutricional no quede relegado a un segundo plano. Debe ser valorado periódicamente pues, tanto el cáncer como sus distintas formas de tratamiento pueden incidir negativamente en el estado nutricional del paciente", añadió Carrato.

Sin embargo, España no cuenta con estrategias nutricionales a nivel nacional, lo que hace necesario plantear que se adopten medidas que aseguren una cobertura nutricional adecuada y homogénea del paciente con cáncer en todo el territorio español, según el Informe Técnico sobre la situación de la nutrición parenteral en el paciente oncológico, elaborado por la Oficina del Comisionado para le Equidad de la Alianza general de Pacientes.

En Europa en general existe inequidad en cuanto al tratamiento del estado nutricional de los pacientes con cáncer. El registro Nutrición Artificial Domiciliaria y Ambulatoria de la Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral ha puesto de relieve que la prevalencia de la nutrición parenteral complementaria o la domiciliaria en otros países europeos es superior a la de España.

La prevalencia de la nutrición parenteral domiciliaria en nuestro país presenta una tasa entre tres y cinco veces inferior a la de otros países europeos como Reino Unido e Italia con 12,5 y 24,5 pacientes por millón de habitantes respectivamente, mientras que España cuenta con un ratio de 4,91 pacientes por millón de habitantes.

A pesar de que la accesibilidad de los programas de nutrición parenteral domiciliaria debería ser similar en todo el país, según los últimos registros existentes, la mayoría de los pacientes que reciben este tipo de nutrición se concentran en hospitales de grandes ciudades como Madrid, mientras que existen comunidades autónomas con una población elevada que tienen un número bajo de pacientes, como Andalucía, donde por cada millón de habitantes, sólo 2,8 reciben nutrición parenteral.

De manera contraria, Cantabria, con una población menor, la reciben 8,5 pacientes por millón de habitantes. Destacan otras comunidades, como Castilla y León, Aragón o Asturias donde, con poblaciones menores, superan los 5 pacientes por millón de habitantes.