El 15% del gasto hospitalario se debe a errores relacionados con la seguridad


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En España, 1 de cada 15 personas hospitalizadas padecen una infección nosocomial, un problema que causa más de 3.000 muertes al año, una cifra mayor que la correspondiente a fallecimientos por accidentes de tráfico, según el Plan de Lucha contra las Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS), elaborado por la Fundación Tecnología y Salud con el soporte de Fenin. A nivel internacional, de acuerdo con datos facilitados por la OMS el pasado 17 de septiembre, Día Mundial de la Seguridad del Paciente, en los países de la OCDE, el 15 por ciento del gasto hospitalario se debe a errores relacionados con la seguridad. Es por ello que es necesario seguir implementando medidas que mejoren estas cifras.

Como ese objetivo se ha celebrado la V Jornada Tecnología y Seguridad en la Atención Sanitaria, organizada por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, la Sociedad Andaluza de Medicina Preventiva y Salud Pública (SAMPSP), la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH) y la Fundación Tecnología y Salud, con la colaboración de la Comisión de Seguridad de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin.

Durante la misma intervenía el consejero de Salud y Familias de Andalucía, Jesús Aguirre, para exponer que “las políticas de la Junta de Andalucía en esta materia están encaminadas a la mejora de la calidad de la asistencia sanitaria contando para ello con los propios profesionales y con las organizaciones implicadas”.  De esta manera citaba iniciativas que iban desde la formación de profesionales y pacientes, la correcta identificación de los pacientes ante intervenciones, el uso responsable y seguro de los medicamentos o la prevención de infecciones, entre otros.

A nivel nacional, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social cuenta, desde 2006, con la Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud, actualizada para el periodo 2015-2020. Asimismo, las CC.AA. disponen de planes y estrategias específicos para mejorar la seguridad en sus organizaciones sanitarias.

Falta de inversión

Pese a todas estas iniciativas, Rafael Manuel Ortí, presidente de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH) advertía que el problema de fondo es que para llevar las mismas a cabo de una forma eficaz es necesaria una mayor inversión en la Sanidad Pública. “Resulta paradójico la mínima inversión realizada en la vigilancia epidemiológica de los riesgos, la gestión de los incidentes de seguridad notificados y la promoción de prácticas seguras; actividades fundamentales realizadas por los Servicios de Medicina Preventiva, que permiten evitar infecciones relacionadas con la asistencia, úlceras por presión, flebitis, caídas, errores de medicación y otros eventos adversos que afectan a más del 20 por ciento de los pacientes ingresados y consumen más del 15 por ciento de los recursos, millones de euros que podrían dedicarse a mejorar las instalaciones, la tecnología empleada y la calidad de la asistencia sanitaria”, recalcaba el experto.

Asimismo, durante la jornada se ponía de manifiesto que otro de los aspectos que intervienen de manera crucial en la seguridad en la atención sanitaria es la calidad de la tecnología sanitaria presente en los centros sanitarios y el acceso de los profesionales y los pacientes a las mejores tecnologías y terapias. Por ello, es preciso que la adquisición de terapias y tecnologías esté sustentada en sistemas de contratación pública basados en el valor real que aportan estas novedades terapéuticas.