ECCMID 2019 - Las situaciones clínicas individuales guían las estrategias de tratamiento empíricas


  • Jackie Johnson
  • Conference Reports
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Las bacterias gramnegativas multirresistentes tienen un efecto negativo considerable sobre el tratamiento antibiótico empírico en los pacientes oncológicos, que en muchos casos producen mortalidad, explicó la Dra. Carlota Gudiol en el ECCMID 2019.1 

Según la bibliografía, las tasas de mortalidad globales de los pacientes oncológicos con bacteriemia pueden variar de un país a otro, pero pueden alcanzar hasta el 45 % con las infecciones por K. pneumoniae. En el caso de las infecciones por P. aeruginosa, se ha observado una tasa de mortalidad de casi el 65 %. Las tasas de mortalidad para los pacientes con enfermedad hematológica con Enterobacteriaceae resistentes a los carbapenemas oscilan entre el 50 % y el 100 %.

Según Gudiol, la dificultad de aplicar un tratamiento antibiótico empírico radica en si aumentar o disminuir la intensidad de los tratamientos en función de cada caso. Desde su punto de vista, la estrategia de intensificación del tratamiento debería utilizarse para los casos sin complicaciones: sin riesgo específico de patógenos resistentes y en centros en los que las tasas de resistencia sean bajos. Para la estrategia de intensificación del tratamiento, se dispone de cefalosporina antipseudomónica, piperacilina/tazobactam y algunas otras opciones (p. ej., ticarcilina/clavulanato y cefoperazona/sulbactam, aunque no están disponibles en algunos países europeos).

Por otro lado, la estrategia de desintensificación del tratamiento debería utilizarse para los casos complicados: pacientes con factores de riesgo individuales para patógenos resistentes y en centros en que las tasas de resistencia son elevadas según la epidemiología local. Para la estrategia de desintensificación del tratamiento, se debe tratar a los pacientes con carbapenemas en monoterapia; una combinación de betalactámico antipseudomónico + aminoglucósido o quinolona, con carbapenemas como el betalactámico en los pacientes gravemente enfermos; colistina + betalactámico ± rifampina (para P. aeruginosa, A. baumannii, y S. maltophilia); o cobertura inicial de los grampositivos resistentes si existen factores de riesgo.

Gudiol destacó que se debe vigilar a los pacientes hematológicos de alto riesgo en centros y unidades con tasas elevadas de bacterias resistentes a carbapenemas y productoras de β-lactamasas de espectro extendido (BLEE).

En resumen, las situaciones clínicas individuales son los determinantes claves de las estrategias de tratamiento empíricas.