Diario de una estudiante: "Caso tipo de alumno en prácticas"

  • Esther Cacho Lobo

El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Alumno/a, 23 años. 

Motivo de consulta

  • Prácticas tuteladas de sexto curso. 

Antecedentes personales

  • Prácticas escasas, incluso inexistentes. 
  • Pandemia por COVID19 que le imposibilita el acceso al hospital. 
  • Conoce la medicina por libros y piensa que un diagnóstico está basado en la elección correcta entre 5 opciones. 

Exploración

  • Taquicardia, nerviosismo, sudoración y desorientación. Bata recién planchada, fonendo a estrenar. Libreta y bolígrafo en mano. Tarjeta identificativa en bolsillo superior izquierdo. 
  • En la anamnesis el alumno responde a las preguntas confuso, sin dar una respuesta clara, con tono bajo y miedo a contestar. 

Tratamiento actual: 

  • Valerianas a demanda. Aumentar dosis si examen al día siguiente. 
  • Melatonina, una cápsula antes de dormir. 
  • Café a demanda durante el día. 

Diagnóstico:

  • Falta de prácticas y miedo a no saber. 

Plan de seguimiento y tratamiento: 

  • Aumentar el número de prácticas y ayudarle a aprender. 

¿Habéis escuchado alguna vez esto de “este paciente es un caso de libro, no le falta detalle”? Pues bien, este es un alumno de sexto curso del grado en medicina de libro y la triste realidad. 

Este podríamos ser cualquiera de los alumnos que hace algunas semanas empezamos nuestro último curso. Un alumno perdido por los pasillos de un hospital, buscando desesperadamente a un tutor al que no le pone cara. Con suerte, habrá recibido un correo previo con la localización y hora a la que comenzar sus prácticas, aunque como todos sabemos no suele ser lo habitual. Llamar a mil puertas, preguntar por el doctor/doctora, que te contenten un “no ha llegado” o “está saliente de guardia” o “no, lo siento, aquí no es. Prueba en la consulta de la planta x del otro edificio, y sino prueba en quirófano o en planta”. Desesperado recorres todo el hospital, quizás te has cruzado con tu tutor 20 veces en tu aventura de búsqueda, pero no lo sabes. 

¡Por fin lo encuentras! Y viene el momento de la presentación típica, en mi caso: “Buenos días, soy Esther, la estudiante de sexto, vengo para las prácticas tuteladas de x especialidad”. A lo que la respuesta suele ser: “vale, siéntate por aquí” o en su defecto “cámbiate y te veo en el quirófano”. Acatas y ahora sí, empiezan tus prácticas. 

Paciente tras paciente, caso tras caso, diagnóstico tras diagnóstico y tratamiento tras tratamiento… Y de repente, ¡PUM! Te preguntan, tus neuronas parecen no hacer sinapsis entre ellas, rebuscas en lo más recóndito de tu memoria la respuesta y con suerte la encuentras, pero viene junto a un sentimiento abrumador de inseguridad, de miedo a equivocarse, de miedo a no saber. Contestas y si aciertas, pasas de nivel, te explican y veis a otro paciente. Si fallas, no pasa nada, te explican y veis a otro paciente. Misma historia, solo cambia un detalle: haber acertado o haber fallado.

Alumnos de medicina de sexto, los exámenes tipo test se han acabado, ahora estáis de prácticas, y tenéis derecho a fallar. No sintáis miedo, atreveros. Si acertáis, enhorabuena. Si falláis, ganáis la oportunidad de aprender y no volver a cometer el mismo error.

Esther Cacho Lobo es estudiante de Medicina en la Universidad de Extremadura.