Diario de un estudiante: "Septiembre, oportunidad de cambios"

  • Ángel Benegas Orrego

  • Maria Baena
  • Editorial
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Durante este mes de septiembre todas las facultades de Medicina del país darán comienzo al nuevo curso y sus aulas volverán a llenarse de estudiantes comprometidos con su formación y con la salud de sus futuros pacientes. Será entonces cuando volvamos a poner nombre a lo que muchos denominan curso académico y podremos dar comienzo así a un nuevo año lleno de clases seminarios y en las mejores de las ocasiones, prácticas hospitalarias.

Pero, ¿qué está pasando en las facultades de Medicina de España?

Muchas de estas facultades han optado por volver al formato presencial, eliminando así el formato telemático o el formato semi-presencial que la pandemia de la COVID-19 nos obligó a instaurar en todos los centros educativos en el mes de marzo de 2020. No podemos olvidarnos de los meses tan duros que hemos vivido, como estudiantes, pegados a una pantalla del ordenador para poder seguir formándonos en lo que más nos gusta. Es en este momento, con la vuelta a la presencialidad, cuando nos debemos plantear cómo mejorar aquellas partes que hemos visto que han quedado obsoletas en la formación médica. 

Por ejemplo, la metodología docente que se venía utilizando en épocas pre pandemia, pudimos ver como quedaba totalmente desfasada. Aún así, hemos de reconocer la importante labor que muchos de nuestros profesores han hecho para poder seguir ofreciendo la calidad docente que el grado en Medicina requiere, pero también debemos poner en el punto de mira aquellas metodologías seguidas que, actualmente, se han quedado hacia atrás en el proceso evolutivo. Por ejemplo, ya vimos que las clases magistrales pueden pasar a la historia y es que, durante la pandemia, fuimos capaces de adaptarlas. Quizás sea este el momento de cambiar y emprender nuevas metodologías, como es el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), seminarios prácticos y, por supuesto, no olvidarnos de la importancia de las prácticas clínicas en el día a día de la formación médica, buscando siempre la participación activa del estudiantado, tanto en las aulas como en el campo clínico. 

Por ello, y a modo de reflexión, nos deberíamos plantear un escenario en el que la enseñanza adquiera las nuevas metodologías que tenemos disponible en todas las universidades durante este nuevo curso académico, adaptando así la enseñanza universitaria del grado a la actualidad. ¿Merece la pena asistir a una clase en la que un profesor explica la epidemiología del síndrome nefrótico? ¿O sería mejor que aprendamos todo lo relacionado a este síndrome con casos clínicos, problemas en el manejo, etc? Debemos adaptar la enseñanza del grado a lo que, como futuros profesionales, veremos en nuestro día a día. 

Quizás no sepa como tratar y manejar a un paciente que presenta agudización de una patología crónica pero sí sabré pedir HLA-B27 y sabré que está codificada en el brazo corto del cromosoma 6. ¿Estamos formando adecuadamente a nuestros médicos de mañana? 

Ángel Benegas Orrego es estudiante del Grado en Medicina y miembro del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM).