Diario de un estudiante "El médico dentro y fuera de la consulta"

  • Ángel Benegas Orrego

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En numerosas ocasiones, cuando damos rienda suelta a nuestras habilidades sociales no somos conscientes de quiénes pueden estar al otro lado y quiénes nos siguen fehacientemente en muchos ámbitos de nuestra vida que no se encuentran entre las cuatro paredes de una consulta. En muchas ocasiones, son hasta nuestros propios compañeros y compañeras los que nos tachamos de inapropiados ante determinadas situaciones. “El médico es médico dentro y fuera de la consulta” es una de las frases que más he podido escuchar durante este último curso de formación universitario. 

La relación médico-paciente es nuestra arma terapéutica más fuerte de cara al objetivo final que nos marquemos con cualquier caso clínico que se nos encomiende. Dicha relación, por muchas teorías que existan sobre ella, se enseña en el día a día de nuestras rotaciones. ¿De qué nos sirve, en sexto curso del grado, conocer los tratamientos de segunda línea en una diabetes mellitus tipo 2 si no somos capaces de mostrar la confianza necesaria al paciente que tenemos enfrenteen frente?, ¿para qué sirve la teoría de los factores de riesgo cardiovascular si no somos capaces de realizar una correcta anamnesis e identificación de los mismos? Este tipo de formación es la que llevamos, como estudiantes, reclamando durante mucho tiempo ya que es la que nos abrirá las puertas a la medicina humana que tanto nosotros como los pacientes añoran y que, desgraciadamente, hemos ido perdiendo a lo largo de los últimos años. 

Una consulta médica es uno de los actos, bajo mi punto de vista, más humanos que existe. Da igual raza, religión, color de piel, creencia religiosa o política… solo importa lo que el paciente viene a contarte. En ese momento cualquier paciente te tiene como herramienta del sistema para poder solucionar sus problemas y poner fin a los mismos. 

Pero nosotros, como estudiantes, ¿hemos presenciado malas conductas durante las estancias en los centros sanitarios? La respuesta es rotundamente sí. En muchas ocasiones he podido escuchar comentarios denigrantes hacia los pacientes, sobre todo si este último aún no se encuentra frente a nosotros. “El que va a entrar ahora no está muy allá”, “debería adelgazar un poco, porque está demasiado gordo como para poder moverse”, “con el negro hay que tener cuidado”… ¿Es este el modelo de atención y relación médico-paciente que se quiere perpetuar?

Es por ello por lo que desde que comenzamos a recibir la formación como estudiantes universitarios, sobre todo cuando comenzamos las prácticas clínicas, debemos ser conscientes de que en algunas ocasiones seremos testigos de situaciones que son intolerables en nuestra sociedad actual. La medicina, como ciencia que es,  ha ido avanzando a lo largo de los años y, desgraciadamente, no se puede decir lo mismo de algunos de los profesionales que la ejercen. Así, como estudiantes, debemos conocer qué herramientas tenemos a nuestra disposición y quiénes son nuestros responsables formativos clínicos para que, en el caso de presenciar alguna injusticia o comentario fuera de lugar, ponerlo en su conocimiento para que se tomen las medidas necesarias. 

Ángel Benegas Orrego es estudiante de Medicina en la Universidad de Extremadura.