Dejar de fumar mediante dispositivos digitales.


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Los programa de cesación tabáquica tienen cada vez más importancia sanitaria. De manera impropia se les llama a veces de “deshabituación”, pero fumar no constituye un hábito sino una dependencia física y psíquica de una sustancia, la nicotina, que produce una adicción. Un hábito sería salir de casa todos los días a la misma hora, algo que la voluntad puede cambiar con relativa facilidad. En el caso del tabaquismo, hablamos de cesación porque ello implica emplear una determinada metodología para intentar erradicar el consumo. 

Los programas para la cesación tabáquica son de distintos tipos. Desde los que se basan en la autoayuda -de ahí el éxito de algunos conocidos libros que tratan de este asunto-, hasta los que implican el empleo de recursos sanitarios más o menos intensos, como la ayuda profesional o los tratamientos farmacológicos, que desde hace poco tiempo se financian en España.

De lo que ahora vamos a hablar es de una orientación muy novedosa que pretende ayudar a fumar utilizando para ello herramientas digitales, que permiten un híbrido entre el modelo de autoayuda y el de utilización de recursos de control de la evolución, una ayuda relevante a la parte más motivacional del proceso.

Se trata de Carrot, empresa californiana que fue fundada por el médico David S. Utley, y que pretende desarrollar lo que él denomina “una misión muy seria y aspiracional: ayudar a involucrar y empoderar a millones de personas para dejar de fumar”. Añaden que “En todo el mundo, más de mil millones de personas fuman cigarrillos. Y fumar es la principal causa de enfermedades prevenibles, muertes y gasto sanitario. Sin embargo, a pesar de los avances en la atención médica, la tecnología móvil y los dispositivos médicos, ha habido poca innovación cuando se trata de ayudar a las personas a dejar de fumar”. De ahí surge su nuevo modelo.

Lo que ofrece Carrot es un dispositivo llamado Pivot que mide el nivel monóxido de carbono exhalado, que se controla desde una app, y que tiene como objetivo poder cuantificar los progresos del fumador en su pauta de cesación. Este sistema de sensor y app está asociado con todo un programa motivacional capaz de incorporar varios niveles de apoyo a través de la propia app: consejos de ayuda, una red social para compartir los avances con otros usuarios, acceso a tratamientos sustitutivos de nicotina, e incluso la posibilidad de disponer de ayuda personalizada de apoyo psicológico. El sistema ha sido aprobado por la FDA.

Todo en Pivot tiene un aspecto amable y orientado a que el fumador pueda emplear el sistema con interés de mantenerse dentro de un programa continuado en el tiempo. Desde el punto de vista técnico, el sensor es un dispositivo miniaturizado, que se puede llevar en el bolsillo y que dispone de una pantalla propia donde se muestra una escala de color. Cabe recordar que el uso de los espirómetros y el análisis del monóxido de carbono exhalado son técnicas que se emplean en las unidades de cesación que hay en algunos servicios de salud.

¿Y la efectividad?

Carrot ha desarrollado diversos procesos de evaluación de la efectividad de su tecnologías, y recientemente ha publicado nuevos datos que parecen respaldar la utilidad de su programa digital para dejar de fumar. Según un estudio clínico, casi un tercio de los usuarios de su sistema dejaron de fumar con éxito al final del programa, y ​​muchos de los que no consiguieron erradicar el consumo informaron de una reducción en el número promedio de cigarrillos por día que fumaban. Las cifras son comparables en efectividad a la que ofrecen algunos programas sanitarios desarrollados en Atención Primaria.

Según Jennifer D. Marler, directora médica de Carrot, "demostrar una tasa de abandono del 32,4% excedió nuestras expectativas, principalmente porque muchos participantes no habían mostrado su determinación para dejar de fumar cuando se inscribieron en el estudio". "Los datos indican que nuestro programa Pivot puede aumentar la motivación para dejar de fumar, reducir el consumo de cigarrillos y generar una tasa significativa de abandono para una amplia población de personas que fuman, independientemente incluso de su disposición inicial para dejar de fumar".

 

El programa que se sometió a estudio consiste en el uso de la aplicación, el medidor de monóxido de carbono, un servicio de apoyo psicológico, y el acceso a sustitutivos de nicotina. Se dividió en cinco etapas sucesivas de análisis, con resultados registrados entre las semanas 14 a 18.

El ensayo incluyó a 319 fumadores adultos, de los cuales 272 completaron un cuestionario después del programa. Al inicio del estudio, el 66.5% dijo que no se sentía preparado para dejar de fumar en los primeros 30 días. Los participantes se mantuvieron en el programa Pivot durante un promedio de 12.4 semanas, con tasas de finalización por etapa que disminuyeron constantemente de 88.7% para la primera hasta al 39.5% para la final.

El 32% de los inscritos y el 37.5% de los que se sometieron al cuestionario consiguieron una abstinencia de al menos una semana, mientras que las tasas de abstinencia a los 30 días registradas para esos mismos grupos fueron del 27.6% y del 32%. Los investigadores también observaron un cambio positivo significativo en relación con las actitudes desde el inicio del programa, y verificaron que el 25.9% de aquellos que no pudieron dejar de fumar al menos redujeron su consumo diario de cigarrillos en un 50% o más.

Se trata, en el fondo, de una traslación e integración en un instrumento digital de técnicas que ya han sido empleadas en programas presenciales de tratamiento de fumadores. La ventaja de Carrot estriba en su escalabilidad, la oportunidad que ofrece para hacer llegar la cesación tabáquica a muchas más personas en todo el mundo.