COVID-19: terapia para facilitar la recuperación del olfato

  • Elena Riboldi

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Las irrigaciones nasales con suero salino más teofilina podrían facilitar la recuperación del sentido del olfato en pacientes con hiposmia o anosmia tras la infección por el SARS-CoV-2. Aunque los datos de eficacia basados en la medición objetiva de la función olfativa no son concluyentes por ahora, la evaluación subjetiva de los pacientes sugiere un beneficio del tratamiento.

En dos estudios clínicos publicados en el último número de JAMA Otolaryngology - Head & Neck Surgery [1,2] se probó el uso de teofilina, añadida a la solución salina utilizada para realizar las irrigaciones nasales, para el tratamiento de la hiposmia/anosmia que afecta a algunos de los pacientes infectados por el SARS-CoV-2. La teofilina, un inhibidor de la fosfodiesterasa, actuaría favoreciendo las señales neuro-olfativas. Los pacientes que participaron en los estudios informaron de beneficios tras el tratamiento.

El equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis que llevó a cabo los dos estudios ya había publicado hace unos meses los resultados del ensayo aleatorio SCENT en el American Journal of Otolaryngology[3], en el que no se observaron diferencias clínicas significativas en la función olfativa entre el grupo de participantes asignados al tratamiento con teofilina y el grupo de participantes asignados al placebo, aunque sí se encontró una mejora en la calidad de vida relacionada con el olfato en el primer grupo.

En la publicación en JAMA Otolaryngology - Head & Neck Surgery los investigadores explican que los resultados del estudio SCENT (el realizado en primer lugar) podrían haberse debido a una subdosificación de teofilina. Por lo tanto, realizaron un estudio de escalada de dosis en el que los pacientes recibieron dos veces al día irrigaciones nasales con solución salina fisiológica más 200 mg de teofilina (400 mg en total) en lugar de los 12 mg utilizados en el estudio original. De los diez pacientes tratados con 400 mg, solo uno informó de acontecimientos adversos sostenidos pero no graves (como convulsiones o arritmia incidente). Cuatro pacientes informaron de una mejora en su sentido del olfato y dos registraron una mejora clínicamente relevante en la prueba UPSIT (University of Pennsylvania Smell Identification Test, una prueba de identificación de olores basada en 40 preguntas).

Basándose en estas indicaciones los investigadores realizaron otro estudio de fase 2, el estudio SCENT2, en el que se inscribieron 51 pacientes en los que las alteraciones olfativas persistían entre 3 y 12 meses después de la infección por el SARS-CoV-2. Los participantes fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos, uno asignado a irrigaciones con teofilina (400 mg) y el otro a polvo de lactosa (500 mg) disuelto en solución salina. Las irrigaciones se realizaron dos veces al día, por la mañana y por la noche, durante 6 semanas.

Al final del tratamiento, el porcentaje de participantes que informaron de al menos una ligera mejoría en la escala Clinical Global Impression-Improvement scale (una medida de la gravedad de los síntomas) fue mayor en el grupo de teofilina que en el grupo de control (59 % frente al 43 %). Sin embargo, la diferencia en la puntuación del UPSIT no fue estadísticamente significativa entre los grupos, aunque la diferencia en el porcentaje de respondedores favoreció a la teofilina. Los autores concluyeron que su estudio "sugiere que el beneficio clínico de las irrigaciones nasales con teofilina en los participantes con disfunción olfativa relacionada con la COVID-19 no es concluyente".

En un artículo de opinión que acompaña a los dos estudios se plantea varias preguntas interesantes: "Tenemos que preguntarnos si el paciente tiene una mejora subjetiva del sentido del olfato y del gusto y la calidad de vida mejora, ¿cuál es el beneficio añadido de las pruebas objetivas? y ¿cómo debemos interpretar los resultados en los que los resultados subjetivos y objetivos están en conflicto, un hallazgo demasiado común en la investigación rinológica?" Las preguntas siguen sin repuesta.

Este contenido fue publicado originalmente en Univadis Italia.