Cómo es Radar Covid, la aplicación oficial española para el rastreo de contactos.


  • Médicos e Internet
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Ha tardado y todavía su utilización no se ha generalizado en todo el territorio, pero ya está disponible la aplicación española que permite el rastreo de contactos que hayan podido infectarse por Sars-Cov-2. Inicialmente se encuentra en Google Play para teléfonos Android, pero muy pronto también estará en el App Store de Apple para iPhones.

Como ya hemos comentado en esta sección, las aplicaciones que emplean para el rastreo la base funcional que ofrecen los sistemas operativos iOS (Apple) y Android han de ser desarrollos oficiales, dirigidos por las autoridades sanitarias de cada país, o sus organizaciones territoriales. Es por ello por lo que estamos ante la única aplicación que podrá usarse en España y que emplee el modelo propuesto por el consorcio de Apple y Google para esta finalidad, que es el que se está generalizando en la mayor parte de los países. La elaboración de la aplicación se ha hecho mediante un proyecto del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

La aplicación se encuentra todavía en pruebas, y ha iniciado un piloto en las isla de La Gomera, pero cualquier usuario de un móvil Android la puede descargar, activarla, y comenzar a familiarizarse con ella. Cuando entremos en la tienda de aplicaciones veremos que ocupa un lugar destacado entre las demás apps que durante estos meses han desarrollado los distintos servicios de salud, que en general son sistemas de chequeo de síntomas. 

¿Que pretende Radar Covid? Su alcance es muy ambicioso. En términos resumidos, debería de servir para que a través de ella fuéramos advertidos de si alguna persona con la que hemos estado en contacto ha sido infectada por coronavirus o diagnosticada de Covid-19, y de la misma manera nos permite advertir al sistema que uno mismo ha podido contagiar a terceros tras ser diagnosticado. 

El reto no es sólo hacerla funcional, sino que sea un agente no intrusivo en nuestro móvil, que pueda operar discreta y constantemente en un segundo plano, y que no genere disfuncionalidades técnicas en nuestro dispositivo. Veamos cómo hay que activar su uso, una vez descargada.

La primera pantalla inicial que se nos ofrece es una explicación de qué hace la aplicación, y (de momento) advierte que estamos ante una fase de uso limitado, al menos hasta que termine la prueba piloto, por lo que no recibiremos alertas reales. Sólo si estamos en La Gomera podemos recibir alertas ficticias, dentro de la fase de pruebas.

El elemento más importante de las apps de rastreo de contactos es, sin duda, la privacidad. Es la causa por la que modelos similares han sido poco aceptados por la población en países como Australia o Francia, hasta unos límites que hacen inviable su  interés para la salud pública. La siguiente pantalla habla precisamente de esto, y se nos informa de que la app funciona "sin revelar tu identidad ni la de tu smartphone. No se recoge tu nombre, email, geolocalización ni tu teléfono". Disponemos siempre de la opción de compartir la información que queramos y las alertas que recibamos en ningún caso nos dirán ni dónde se produjo la exposición ni mucho menos quién es la persona que la origina. Hay que aceptar la política de privacidad para activar la funcionalidad de la app.

A continuación, se nos explica por qué hay que activar el Bluetooth, sistema fundamental para poder establecer el escrutinio de los contactos cercanos. Después, se nos pide que aceptemos también que la aplicación pueda estar activa en segundo plano, de manera que aunque no la mantengamos activa en pantalla seguirá cumpliendo con su labor. Y para finalizar, nos solicita que activemos la opción de recibir notificaciones.

Una vez en la pantalla principal de Radar Covid -que, por cierto, tiene una estética cuidada, nada parecido a la desidia gráfica que a veces se ve en las aplicaciones oficiales- tenemos a nuestro alcance tres iconos en la parte inferior de la pantalla. 

Inmunidad de rebaño… digital.

El primero nos informa de nuestro grado de exposición, y sería el espacio en el que aparecería una posible alerta dentro de app en el caso en el que hubiéramos desactivado las notificaciones push del teléfono. La primera información que se nos comunicará al inicio del uso de la app será obviamente, la de que estamos ante una exposición baja, y que se nos advertirá ahí de un posible contacto de riesgo. De momento, también se nos explica que estamos ante una aplicación en pruebas, y que en el caso de recibir algún mensaje será simulado.

En esa misma pantalla se encuentra la opción de activar o desactivar Radar Covid, es decir, la posibilidad de que nuestro teléfono interactúe con los que estén en el radio de contacto del Bluetooth. Desactivar esta opción supondría lo mismo que desinstalar la app, porque le hurta cualquier posibilidad de funcionar para lo que se creó.

Y finalmente, en la pantalla principal tendríamos la opción de comunicar que nosotros mismos hemos tenido un diagnóstico positivo de Covid. Para ello, no se requiere sólo pulsar el botón correspondiente, sino que desde él se nos lleva a una pantalla en la que hay que incorporar un código alfanumérico de 12 posiciones que se nos habría facilitado en el caso de producirse ese diagnóstico, y que sirve a los únicos efectos de validar la existencia de tal diagnóstico, en ningún caso identificar al paciente. Se insiste, una vez más, que toda la información es facilitada de manera anónima.

Esta es la parte más importante para el uso comunitario de la app, porque si introducimos la información de que nuestro status ha pasado a ser el de diagnóstico Covid positivo, Radar Covid se encargaría de avisar a las personas que en los últimos 14 días hayan estado cerca para que sepan que quizá hayan estado expuestas al virus. Como podemos ver, la app tiene una parte pasiva (ser avisado) que funciona en segundo plano, y otra parte activa (avisar al usuario de un positivo para Covid) que hay que reportar voluntaria y explícitamente.

Las otras dos pantallas del menú a las que se puede acceder desde la app ofrecen básicamente información de apoyo. Una, en relación con que no se difunde en ningún momento la identidad del usuario, y la otra mediante la posibilidad de reportar incidencias técnicas o trasladar comentarios mediante un teléfono gratuito y una dirección de email.

Si miramos en los menús de ajustes de los sistemas operativos (de momento, sólo Android), vemos que Radar Covid es frugal en cuanto a los requerimientos de acceso técnico que exige. La aplicación utiliza el protocolo DP3T, que gestiona la información en el dispositivo de cada usuario y no en servidores locales, y por ello no demanda permisos adicionales como el acceso a la geolocalización. Tampoco se nos pide ni el nombre, ni el número de teléfono, ni la dirección de email, ni ningún tipo de información personal adicional.

Hay que tener en cuenta que si a través de los ajustes del propio teléfono apagaramos el Bluetooth, la aplicación no podría funcionar, y en ese caso recibiremos una notificación de advertencia de la propia app.

La utilidad de radar Covid puede ser muy relevante si pensamos en la posibilidad de la llegada de una nueva onda pandémica en otoño, y siempre que su uso se pueda generalizar suficientemente. La realización técnica es impecable y el manejo de su dimensión más crítica, la privacidad, no ofrece ninguna pega. 

Con un teléfono móvil activo en la detección de contactos que hayan dado positivo lo que estamos haciendo es disponer de la oportunidad de limitar la progresión de los brotes y diagnosticar más precozmente los casos sospechosos. Es algo parecido a una inmunidad de rebaño digital, mientras llega la vacuna.