Common Pass, el intento más solvente para crear un pasaporte sanitario internacional.


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Un pequeño número de pasajeros que viajarán por vía aérea en las próximas semanas serán los primeros en probar Common Pass, el que se ha denominado como el primer “pasaporte sanitario digital”, necesario para garantizar viajes aéreos seguros en medio de la pandemia. Las primeras pruebas de este sistema, que nace con la pretensión de constituir un estándar, comenzarán en vuelos de las compañías United Airlines que unen Newark (Estados Unidos) con Londres (Reino Unido), y de Cathay Pacific Airways, en trayectos entre Hong Kong y Singapur.

La iniciativa está impulsada por el Foro Económico Mundial, y lo que pretende es poder  restablecer cuanto antes los viajes transfronterizos en un volumen lo más cercano a los niveles prepandémicos. Teóricamente esto se podría conseguir si se disocia la movilidad entre los países de la posibilidad de que se diseminen los contagios por viajeros infectados, y para ello es necesario emplear algún instrumento de uso global que acredite de la forma más precisa posible que quien se desplaza no experimenta una infección activa en el momento de su vuelo.

El sistema Common Pass pretende, por tanto, ser un estándar internacional común, algo que puedan usar todos los pasajeros de vuelos internacionales entre todos los países. Su puesta en marcha, por tanto, dependerá en última instancia de las autoridades de cada país: de si lo aceptan como método de acreditación, y si, consecuentemente, adoptan decisiones de apertura de vuelos para pasajeros que dispongan de este salvoconducto.

Ideas parecidas han tenido oposición política y civil en diversos países, como ocurrió en el caso de la Comunidad de Madrid cuando se planteó la llamada “Cartilla Covid” para uso interno. Existe una preocupación sobre si a través de estos instrumentos se puede monitorizar el movimiento de las personas, pero también miedo de que suponga una posible causa de discriminación laboral o social, caso de exigirse para un mayor número de actividades cotidianas, públicas o privadas. 

El proyecto de Common Pass está desarrollado por una iniciativa denominada Commons Project, que se creara hace ya dos años, en ausencia de pandemia, mediante un apoyo financiero de la Fundación Rockefeller. La idea original, plenamente encajable en las circunstancias actuales, consistía en diseñar un salvoconducto de salud con base digital, fundamentalmente pensando como una cartilla de vacunación virtual que se pudiera mostrar allá donde sea exigida, y especialmente cuando una vacuna es un requisito de entrada en un país. 

Hoy la misma idea se podría aplicar para facilitar la reapertura ordenada de las fronteras de los países que han establecido cuarentenas o restricciones en los viajes a sus territorios, mediante la integración en el sistema de los resultados de los test PCR para Sars-CoV-2.

Cómo funciona.

Common Pass está integrado en el teléfono móvil, y permite que desde él las personas accedan a sus resultados de laboratorio o registros de vacunación. Con esa información se podría validar el estatus en relación al coronavirus, sin revelar ninguna otra información de salud personal subyacente. 

Los resultados de laboratorio y los registros de vacunación deberían, para ello, estar accesibles a través de bases de datos fiables y abiertas a este sistema, que pueden ser registros nacionales o locales o también registros de salud de tipo personal, como los que guarden instituciones acreditadas. Mediante aplicaciones en el móvil como Apple Health para iOS o la propia Common Health para Android los usuarios podrían conservar sus registros médicos de forma segura en los propios teléfonos, siempre bajo su control, y serían mostrados sólo cuando se necesitara.

La plataforma Common Pass, sin embargo, no es sólo un espacio de almacenamiento seguro de los resultados de los test. También tiene capacidad para evaluar si los resultados de las pruebas de laboratorio o los registros de vacunación provienen de una fuente confiable y satisfacen los requisitos de control que se hayan establecido en el país al que desean ingresar. 

Common Pass puede actuar en combinación con las tarjetas de embarque de los vuelos, siempre que éstas se manejen desde el móvil, y le dirá al usuario si cumple o no con los criterios de entrada que estén establecidos en destino. En todo caso, la información de salud subyacente permanece siempre bajo el control de la persona. 

De esta manera sería posible permitir viajes aéreos y transfronterizos más seguros, al disponer tanto los viajeros como los gobiernos de un nivel suficiente de confianza en el estatus infecto - contagioso respecto al coronavirus que se haya verificado para cada viajero.

El sistema, que actualmente se está probando para poder acreditar si el viajero dispone de una prueba PCR negativa, podría también emplearse cuando se disponga de la vacuna y ésta permita a los inmunizados moverse con mayor amplitud, o sea exigida como requisito de entrada en los países.   

Hasta que llegue la vacuna, de momento se ha pensado en asociar el uso de Common Pass a puntos de realización de tests PCR en los propios aeropuertos, de manera que un eventual resultado negativo se pueda integrar con la documentación preceptiva del viaje, todo en formato digital.