Cerca de 4.300 profesionales han sido atendidos en el PAIME


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Cerca de 4.300 profesionales que padecen trastornos mentales y/o conductas adictivas al alcohol y otras drogas vienen siendo atendidos desde 1998 en el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), un programa colegial, único en España desde el ámbito profesional y referente en Europa, que nació en el Colegio de Médicos de Barcelona y actualmente está implantado en todas las Comunidades Autónomas. Su financiación se realiza de forma compartida a través de los Colegios de Médicos, la Fundación para la Protección Social de la OMC y las Administraciones sanitarias, muchas de las cuales lo financian parcial o totalmente. Entre estas últimas se encuentran Cataluña y Extremadura.

Según datos de 2016, de los profesionales atendidos, el 65 por ciento lo han solicitado de forma voluntaria, y solo el 0,2 por ciento por existir denuncia formal. El trastorno mental ha sido el principal motivo de la demanda de ingreso (75,8 por ciento), seguido de problemas de alcoholismo 89,3 por ciento) y drogas (7,3). En cuanto a los diagnósticos clínicos, destacan los casos relacionados con trastornos del estado de ánimo, seguidos por trastornos adaptativos, por los relacionados con consumo de alcohol y otras sustancias y por ansiedad.

Por Comunidades, el mayor número de casos registrados han sido Cataluña (2.048), Andalucía (698), Madrid (416) o Navarra (223), y donde menos en La Rioja, con solo tres casos; y entre las especialidades, el 40 por ciento de los casos pertenecen a Medicina Familiar y Comunitaria, seguido por anestesistas, con el 6,1 por ciento, pediatras, el 5,5  por ciento y psiquiatras, con el 4,8 por ciento. Destaca también la aparición en el programa de profesionales que trabajan en el área de Urgencias.

De los médicos atendidos, más del 63 por ciento tiene un contrato fijo, el 28 por ciento temporal y el 5 por ciento es de ejercicio libre, siendo el colectivo más afectado el comprendido entre los 51 y 60 años de edad, aunque se ha incrementado notablemente entre los médicos de 41 a 50 años y en los mayores de 61. Y, respecto al sexo, se está percibiendo un cambio en la tendencia en relación con el informe anterior, siendo esta vez ligeramente mayor el porcentaje de médicos mujeres afectadas por salud mental que el de los hombres.

Más del 92 por ciento se han recuperado, incorporándose al ejercicio de la Medicina.

20 años

Según explica Jaume Padrós, presidente del COM de Barcelona, uno de los pioneros, se optó por un programa que diera respuesta a dos premisas: ser garante del ejercicio profesional y, al mismo tiempo, ayudar a los médicos afectados a poderse rehabilitar. “No tenemos una profesión enferma, el problema del que estamos hablando es un problema que tiene toda la sociedad”. En el caso de los médicos, a lo largo de la vida profesional estimada en 40 años, un 12% puede presentar algún problema de este tipo, incidencia muy similar a la de otros países. “La profesión médica en España tenía que poner los límites, no los jueces o la Administración”.

El programa se caracteriza por su rigor en la aplicación en la confidencialidad, al desarrollar un sistema de protección de los afectados, y lejos de ser visto como un programa represor, se trata de un “programa rehabilitador”. La gran mayoría de los médicos que han pasado por él han podido continuar trabajando, si bien, en el caso del COM de Barcelona en estos 20 años cerca de 170 médicos han sido apartados definitivamente del ejercicio -entre los cuales solo se tramitó un expediente disciplinario-, y se han realizado más de 300 contratos terapéuticos de control para garantizar el correcto ejercicio.

“El PAIME ha demostrado ser eficaz, ha respetado la dignidad de los afectados, ha conseguido tasas de rehabilitación altísimas, y ha cumplido con la función de preservar la calidad y la seguridad clínica y de proteger a los pacientes”, señala Padrón, y entre los retos futuros apunta a la necesidad de abrir un centro asistencial para toda España similar al de Barcelona y el incremento de la complicidad con la Administración, así como trabajar sobre la prevención y alcanzar una forma estable de coparticipación con la Universidad.

En opinión del presidente del CGCOM y de la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC), Serafín Romero, “hace 20 años reconocimos que teníamos un problema y planteamos una estructura que diera resultados. Por eso, hoy, hablar de que los médicos en algún momento de nuestra vida podemos padecer alguna enfermedad relacionada con la salud mental y/o con las adiciones ya no es un problema, aunque lo siga siendo para otras profesiones”.

En este sentido, Jaume Padrós sugiere a aquellas profesiones de cuyo ejercicio se deriva la actuación sobre los derechos fundamentales de las personas, como policías, conductores de transporte público, abogados…, la implementación de programas como el PAIME. De momento, dos colectivos profesionales ya se han interesado, jueces y pilotos de avión.