Células madre placentarias pueden regenerar el corazón tras un infarto de miocardio (PNAS)


  • Noticias Médicas
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai (Estados Unidos) han demostrado que las células madre derivadas de la placenta, conocidas como células Cdx2, pueden regenerar células cardiacas sanas después de un infarto de miocardio en modelos animales. Los resultados, publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences, pueden representar un tratamiento novedoso para regenerar el corazón y otros órganos.

"Históricamente, se pensó que las células Cdx2 solo generan la placenta en el desarrollo embrionario temprano, pero nunca antes se había demostrado que tuvieran la capacidad de regenerar otros órganos, razón por la cual esto es tan emocionante. Estos hallazgos también pueden allanar el camino hacia la terapia regenerativa de otros órganos además del corazón", dice la investigadora principal Hina Chaudhry.

"Casi parecen una población súper cargada de células madre –añade-, ya que pueden atacar el sitio de una lesión y viajar directamente a la lesión a través del sistema circulatorio y evitar el rechazo por parte del sistema inmunitario del huésped". Este equipo había descubierto previamente que una población mixta de células madre de placenta de ratón puede ayudar a que los corazones de las hembras embarazadas se recuperen después de una lesión que de otro modo podría provocar una insuficiencia cardiaca.

En aquel estudio mostraron que las células madre placentarias migraron al corazón de la madre y directamente al sitio de la lesión cardiaca. Posteriormente, las células madre se programaron como latidos de las células del corazón para ayudar en el proceso de reparación. El nuevo estudio tuvo como objetivo determinar qué tipo de células madre hicieron que las células del corazón se regeneraran.

Los investigadores comenzaron a observar las células Cdx2, el tipo de célula madre más prevalente en la población mixta identificada anteriormente, y encontraron que representan el porcentaje más alto (40%) de las que asisten al corazón desde la placenta. Para probar las propiedades regenerativas de las células Cdx2, los investigadores indujeron ataques cardiacos en tres grupos de ratones machos.

Un grupo recibió tratamientos con células madre Cdx2 derivadas de placentas de ratón de gestación final; otro grupo obtuvo células de placenta que no expresaban Cdx2 y al tercer grupo se le suministró un control salino. El equipo utilizó imágenes de resonancia magnética para analizar todos los ratones inmediatamente después de los ataques cardiacos y tres meses después de la inducción con células o solución salina.

Encontraron que cada ratón en el grupo con tratamientos de células madre Cdx2 tenía una mejora significativa y regeneración de tejido sano en el corazón. A los tres meses, las células madre habían migrado directamente a la lesión cardiaca y formaron nuevos vasos sanguíneos y nuevos cardiomiocitos. Los roedores a los que se les inyectó solución salina y las células de placenta que no eran Cdx2 sufrieron insuficiencia cardiaca y sus corazones no tenían evidencia de regeneración.

Los científicos observaron otras dos propiedades de las células Cdx2: tienen todas las proteínas de las células madre embrionarias, que se sabe que generan todos los órganos del cuerpo, pero también proteínas adicionales, lo que les brinda la capacidad de viajar directamente al sitio de la lesión, que es algo que las células madre embrionarias no pueden hacer, y parecen evitar la respuesta inmune del huésped. El sistema inmunológico no rechazó estas células cuando se administraron de la placenta a otro animal.

"Estas propiedades son fundamentales para el desarrollo de una estrategia de tratamiento con células madre humanas, en la que nos hemos embarcado, ya que podría ser una terapia prometedora en humanos. Hemos podido aislar células Cdx2 de placentas humanas también; por lo tanto, ahora tenemos la esperanza de que podamos diseñar un mejor tratamiento de células madre humanas para el corazón del que hemos visto en el pasado", explica Chaudhry.

"Las estrategias anteriores probadas en humanos no se basaron en los tipos de células madre que en realidad se demostró que forman células cardiacas, y el uso de células madre embrionarias para este objetivo se vincula con preocupaciones éticas y de viabilidad. Las placentas se descartan de forma rutinaria en todo el mundo y, por lo tanto, son casi una fuente ilimitada", concluye.