Castilla y León podría perder hasta el 60% de los tutores MIR de Medicina de Familia


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La Sociedad Castellana y Leonesa de Medicina de Familia y Comunitaria (Socalemfyc)  ha advertido de que la “errónea política de recursos humanos que no reconoce la formación ni los méritos docentes e investigadores”, ha llegado a una situación límite. En este sentido, han informado de que el 60 por ciento de los tutores de médicos internos residentes (MIR) de la Especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria de Castilla y León está en riesgo de desaparecer en los próximos años.

A esta conclusión es a la que ha llegado un estudio llevado a cabo por la vocalía de Docencia de Socalemfyc, teniendo en cuenta que desde el año 2010 el balance entre las nuevas incorporaciones de tutores a esos centros (17 tutores) y los tutores que por diversas razones se han perdido (39 tutores) arroja una pérdida global de 22 tutores durante este período.

Otras cifras que ha puesto de manifiesto este estudio es que actualmente hay 125 tutores que no ocupan su plaza de forma estable y que se van a ver afectados en el próximo concurso de traslados, los que supone un 44 por ciento de los tutores actuales. Asimismo, cabe tener en cuenta que se van a producir en el próximo año 32 jubilaciones de tutores y 14 renuncias a la tutorización, por lo que son 171 plazas de tutores. De esta forma un 60 por ciento de las plazas de formación estaría en situación de inestabilidad y por tanto en riesgo de pérdida.

Propuestas de mejora

Desde Socalemfyc no solo han señalado las cifras, sino también las posibles soluciones a las mismas. En este contexto, considera que “hay muchas posibilidades de mejora”, desde las condiciones de trabajo y retributivas para hacer más atractivo el trabajo de Medicina de Familia en Castilla y León a otras más específicas entre las que se podría crear un sistema de singularización de las plazas, de manera que se permita cubrir todas las plazas de los centros acreditados por médicos de familia con perfil y capacitación docente y “por supuesto un sistema de incentivación y reconocimiento a la labor tutorial”.

Además, creen que es preciso crear un sistema de calidad docente que garantice que los profesionales de los centros docentes trabajen con un nivel óptimo de calidad científico técnica, asistencial y también docente. También consideran que la administración debe velar por que los cupos docentes tengan unos medios adecuados y una estructura apropiada.

Todo ello defendiendo que la formación MIR en el sistema sanitario público español supone “un referente internacional formativo de médicos especialistas que es clave en el mantenimiento del nivel de calidad que se le reconoce a nuestro sistema”.