Caso clínico: una niña de 14 años y una afilada sorpresa navideña

  • Dr. med. Thomas Kron
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Los cuerpos extraños más comúnmente aspirados por los niños pequeños son las nueces. En los niños mayores y adolescentes las agujas también son un peligro. Un equipo de médicos de Berlín dirigido por el cirujano pediátrico, el Dr. Heiko Graffstädt describen en la revista respiratory MEDICINE las consecuencias de la aspiración de una aguja con el caso de una adolescente de 14 años.

La paciente y su historia clínica

El día de Nochebuena, la adolescente desarrolló repentinamente un cuadro de tos tras tragarse una aguja que había estado utilizando para colocarse el pañuelo de la cabeza. En el servicio de urgencias de la Charité (hospital berlinés) se quejó de algo de tos y de un leve dolor torácico, pero no de disnea.

Pruebas complementarias

  • Radiografía de tórax: aguja en el bronquio principal derecho. 
  • Broncoscopia (varias horas más tarde, ya que no tenía el estómago vacío al llegar a urgencias): ausencia de cuerpo extraño y mucosas sin alteraciones.
  • El examen radiográfico en el quirófano reveló que la aguja sobresalía por detrás del diafragma. 
  • Endoscopia gastroesofágica inmediata: ausencia de cuerpo extraño y mucosa intacta.
  • Radiografía del abdomen al día siguiente: aguja visible en la pelvis menor.

Al tercer día, la aguja fue excretada de forma natural, según los autores. 

Discusión

La aspiración o ingestión de agujas afiladas puede provocar lesiones graves, incluida la perforación. Sin embargo, la adolescente no presentaba lesiones locales en la mucosa bronquial ni en el tracto gastrointestinal. Según los autores, esto es importante, siendo la única explicación que la aguja entrara en la boca al toser y luego siguiera por el esófago y el tracto gastrointestinal. La paciente no había experimentado dolor ni otras molestias en ningún momento.

La aspiración de agujas suele ocurrir si alguien con una aguja entre los dientes tose o se ríe de forma repentina. Los autores informan que en una ocasión trataron a una adolescente que aspiró una aguja que estaba sujetando con los dientes cuando, sentada en los hombros de una amiga intentando colgar un póster en su habitación, se rió. Por ello, los autores advierten a los niños y adolescentes de que no deben sujetar las agujas con los dientes para tener las dos manos libres. El caso de la aguja que migró del bronquio al intestino es también un recordatorio para diagnosticar los cuerpos extraños aspirados lo antes posible a fin de evitar que el cuerpo extraño migre, lo que puede acarrear más riesgos y procedimientos diagnósticos y terapéuticos. 

Este contenido fue publicado originalmente en Univadis Alemania.