Biomarcadores moleculares para el diagnóstico precoz del cáncer de próstata

  • Equipo editorial Univadis
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El cáncer de próstata es la neoplasia más frecuente en hombres. En España, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se esperan más de 30.000 nuevos diagnósticos para 2022.

Existe controversia acerca de la utilidad del cribado mediante el antígeno prostático específico (PSA), ya que aunque parece reducir la mortalidad también aumenta los sobrediagnósticos. La Sociedad Europea de Urología recomienda el uso de herramientas de estratificación del riesgo, como las calculadoras de riesgo y la resonancia magnética, y la utilización de biomarcadores. Estos pueden ayudar a la toma de decisiones para la realización de una biopsia de próstata tras un PSA elevado, sin embargo no existe consenso sobre su uso.

Una nueva revisión sistemática y metanálisis español ha intentado examinar la precisión diagnóstica de las pruebas de biomarcadores en pacientes con alto riesgo de cáncer de próstata. 

Se llevó a cabo una revisión sistemática de la literatura con búsquedas en Medline y Embase desde 2010 hasta marzo de 2021 y se incluyeron finalmente 65 estudios (n= 34.287). No todos los estudios incluyeron pacientes seleccionados por el antígeno prostático específico. Los datos agrupados mostraron que el Índice de Salud de la Próstata (PHI), con cualquier punto de corte entre 15 y 30, tenía una sensibilidad de 0,95-1,00 y una especificidad de 0,14-0,33 para la detección del cáncer de próstata clínicamente significativo.

Los autores concluyen señalando que “la aplicación de biomarcadores podría ayudar a detectar a los pacientes con cáncer de próstata con mayor riesgo de mala evolución. El Índice de Salud de la Próstata podría evitar biopsias innecesarias en el 14-33 % de los hombres sin cáncer de próstata o con cáncer de próstata clínicamente no significativo. Sin embargo, faltan pruebas sobre los resultados finales para el paciente, por lo que se necesita más investigación.”