Belimumab da lugar a bajas tasas de progresión del daño orgánico en el lupus eritematoso sistémico


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El tratamiento con belimumab, fármaco de GSK comercializado como Benlysta, da lugar a bajas tasas de progresión del daño orgánico en pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES), según los resultados de dos nuevos análisis presentados en el Congreso Anual Europeo de Reumatología (EULAR 2018), celebrado en Amsterdam.

Los pacientes con LES tienen un riesgo de daño orgánico irreversible que se acumula a lo largo del tiempo debido a la propia enfermedad y a las toxicidades de la medicación con la que se trata. La gravedad y la frecuencia de este daño orgánico aumentan con el tiempo y se ha demostrado que los pacientes que lo presentan tienen aumentado el riesgo de acumular daños adicionales.

Si esos daños no se tratan, pueden causar complicaciones graves e incluso mortales, en especial entre los pacientes con afectación de órganos vitales, como el corazón, los riñones, los pulmones o el sistema nervioso central. "Es importante que sigamos generando pruebas con las que comprender mejor el LES y los beneficios que puede aportar belimumab a los pacientes que padecen esta enfermedad crónica", según Gijs van den Brink, responsable del Área Terapéutica de Inmunoinflamación de GSK.

Estos dos análisis, que emplean un gran conjunto de datos procedentes de los estudios de extensión a largo plazo, respaldan los posibles beneficios a largo plazo de belimumab no solo para ayudar a controlar los síntomas del lupus sino también para ayudar a reducir la tasa de daño orgánico.

Belimumab, como único tratamiento biológico aprobado para el tratamiento del LES, muestra una reducción clínicamente significativa de la actividad de la enfermedad en los ensayos pivotales de fase III BLISS.

Evaluar el grado de daño orgánico de los pacientes tratados con belimumab aumenta la comprensión de los beneficios que aporta este fármaco cuando se usa a largo plazo. Ambos análisis, en los que se han empleado datos procedentes de los estudios de extensión a largo plazo de los estudios pivotales BLISS, muestran unas bajas tasas de daño orgánico con el tratamiento con belimumab.

Los datos relativos a los pacientes que han recibido este fármaco también aportan más evidencia sobre la importancia del estimulador de linfocitos B en el desarrollo de síntomas del LES, incluido el daño orgánico a largo plazo.