Avances en el conocimiento de por qué las cicatrices internas no dejan de crecer en algunas enfermedades (JCI Insight)


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El tejido cicatrizal normal se forma para sanar una herida interna y se retira silenciosamente cuando se realiza el trabajo. Pero en muchas enfermedades comunes -fibrosis renal, hepática y pulmonar- el tejido cicatricial se vuelve rebelde y estrangula órganos vitales. Estas patologías son en gran parte intratables y finalmente fatales. Un nuevo estudio de la Northwestern Medicine, en Estados Unidos, ha identificado recientemente un desencadenante de algunas enfermedades fibróticas y un compuesto experimental para tratarlo.

Se estima que la fibrosis (causa del 35 al 40% de las muertes en el mundo. Los trastornos fibróticos incluyen la fibrosis renal diabética, la cirrosis hepática alcohólica, la hepatitis C, la fibrosis pulmonar y la enfermedad del hígado graso no alcohólico, que pueden conducir a la fibrosis del hígado, la principal causa de trasplante de hígado.

En un subconjunto de células de fibrosis humana, los científicos descubrieron un grupo de moléculas delincuentes que continuamente alteraban a un receptor inmune para que produjeran tejido cicatrizal en lugar de calmarse y permitir que el tejido cicatricial vuelva a dormirse.

Los científicos colaboraron con un investigador de la Universidad de Colorado, en Estados Unidos, que usó cristalografía y modelado computarizado para predecir una molécula que podría bloquear el receptor que conduce a la cicatrización descontrolada. Cuando probaron la molécula, T53, en tres modelos diferentes de fibrosis en ratones, la anomalía se revirtió significativamente.

"Nuestro estudio abre una nueva puerta a la fibrosis al considerarla como una respuesta inmunitaria innata aberrante y sugiere un enfoque novedoso para tratarla", explica el autor principal del trabajo, John Varga.

"La principal causa de insuficiencia hepática en el mundo occidental es la obesidad y eso se debe a la fibrosis hepática -apunta Varga-. En Estados Unidos, muchas de estas enfermedades dependen del estilo de vida o de la edad. A medida que engordamos o envejecemos, empeoran".

La mayoría de las enfermedades fibróticas probablemente comienzan como la reparación normal de una lesión, dicen los científicos. "Pero si el sistema inmune produce demasiada cicatriz inicial, no puede volver a la normalidad -añade Varga-. Tienes una cicatriz sin cicatrizar que sigue creciendo y puede acabar con todo el órgano".

Sin embargo, no todas las fibrosis son causadas por la misma anormalidad. Si el compuesto, T53, finalmente se convierte en un medicamento aprobado, se destinaría a pacientes con la firma genética específica identificada en el estudio, cuyos resultados se detallan en un artículo publicado en el Journal of Clinical Investigation Insight.

"Los resultados de este estudio son alentadores -afirma Varga-. No estamos diciendo que este compuesto esté listo para ser un fármaco. Es un compuesto inicial que tendría que desarrollarse y modificarse. Necesitaría una financiación significativa para avanzar al próximo paso".