Atezolizumab y bevacizumab aumentan la supervivencia en un tipo de cáncer de pulmón no microcítico metastásico


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El tratamiento en primera línea con atezolizumab -registrado por Roche como Tecentriq- y bevacizumab –Avastin-, más carboplatino y paclitaxel, aumenta la supervivencia en pacientes con cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) que no han recibido quimioterapia, según los resultados del estudio fase III IMpower150, presentados en la reunión de la Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO), celebrada en Chicago.

Este análisis intermedio mostró que dicha combinación más la quimioterapia logró incrementar la supervivencia en comparación con bevacizumab más carboplatino y paclitaxel en el grupo de pacientes wild-type con intención de tratar (IT- WT), objetivo coprimario del estudio.

"Los resultados del estudio mostraron un beneficio de supervivencia significativo, que se suma a la evidencia clínica que avala la combinación de atezolizumab y bevacizumab como tratamiento inicial para este tipo de tumor. También se observó un beneficio de supervivencia general en grupos de pacientes clave como son aquellos con mutaciones EGFR y ALK-positivo y con metástasis hepáticas.

Asimismo, se observó un beneficio en la supervivencia en todos los subgrupos seleccionados previamente con biomarcadores, que incluían pacientes con mutaciones EGFR y ALK-positivo que habían recibido una terapia dirigida, y aquellos con niveles variables de expresión de PD-L1 o con expresión negativa de PD-L1.

Los pacientes con metástasis hepáticas tratados con la combinación también alcanzaron este beneficio en la supervivencia. El perfil de seguridad de la combinación de atezolizumab y bevacizumab más carboplatino y paclitaxel coincide con el ya observado en estudios previos con los fármacos por separado, y no se identificaron nuevos eventos con dicha combinación.

"Este estudio es el primer fase III que ha demostrado con una inmunoterapia aportar un beneficio clínico en pacientes con alteraciones genómicas (ALK, EGFR). Sin duda, uno de los grandes méritos del IMpower150 es haber mostrado eficacia en pacientes con mutación de EGFR o en los ALK positivo que ya habían fracasado a tratamientos dirigidos que actúan sobre esas dianas y que debían ahora recibir por primera vez quimioterapia. La importancia de los resultados presentados en Chicago es mayor si cabe, dado que lo habitual es que ni la quimioterapia ni la inmunoterapia aporten un beneficio significativo en estos casos. De hecho, estos pacientes mutados son los que peor responden a la inmunoterapia como tratamiento único", ha añadido el oncólogo del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, Delvys Rodríguez.

Asimismo, este especialista ha destacado la mejora de la supervivencia global para el grupo que recibió la inmunoterapia atezolizumab sea igualmente patente en los casos de peor pronóstico, que son los pacientes con metástasis hepáticas, y en todos en general independientemente de sus niveles de PD-L1.

"En algunos pacientes incluidos en el estudio se llega incluso a conseguir un año más de supervivencia que con el tratamiento estándar. Hasta ahora al tumor no escamoso lo tratábamos con dos esquemas de quimioterapia clásicos a los que ahora podemos añadir la inmunoterapia", ha añadido este investigador, cuyo hospital ha sido el máximo reclutador en España y el quinto a nivel internacional.