Anticolinérgicos comunes podrían aumentar el riesgo de demencia (JAMA Intern Med)


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Una nueva investigación realizada por expertos de la Universidad de Nottingham (Reino Unido) y financiada por la NIHR School for Primary Care Research, ha detectado un aumento de casi un 50% en el riesgo de demencia entre los pacientes mayores de 55 años que habían usado una fuerte medicación anticolinérgica diaria durante tres años o más.

Los fármacos anticolinérgicos ayudan a contraer y relajar los músculos bloqueando la acetilcolina, sustancia química que transmite mensajes en el sistema nervioso, y se recetan para tratar una variedad de patologías que van desde la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedades de la vejiga, alergias y trastornos gastrointestinales hasta síntomas de la enfermedad de Parkinson.

Estos medicamentos pueden tener efectos secundarios a corto plazo, que incluyen confusión y pérdida de memoria, pero no estaba claro si su uso a largo plazo aumenta el riesgo de demencia.

La investigación, publicada en JAMA Internal Medicine y dirigida por la Carol Coupland, examinó las historias clínicas de 58.769 pacientes con diagnóstico de demencia y de 225.574 pacientes sin diagnóstico de demencia, todos mayores de 55 años.

Los hallazgos mostraron mayores riesgos de demencia para los fármacos anticolinérgicos en general y específicamente para los antidepresivos anticolinérgicos, antipsicóticos, antiparkinsonianos, fármacos para la vejiga y antiepilépticos después de considerar otros factores de riesgo para la demencia.

No se encontraron mayores riesgos para los otros tipos de fármacos anticolinérgicos estudiados, como los antihistamínicos y los fármacos gastrointestinales.

Tom Dening, miembro del equipo del estudio de investigación, explica que "este estudio proporciona evidencia adicional de que los médicos deben tener cuidado al recetar ciertos medicamentos que tienen propiedades anticolinérgicas".

No obstante, advierte que es importante que los pacientes que toman medicamentos de este tipo no los abandonen abruptamente, ya que esto puede ser mucho más perjudicial, y recomienda que si tienen dudas consulten con su médico para considerar los pros y los contras del tratamiento que reciben".

La exposición a fármacos anticolinérgicos se evaluó mediante la información de prescripción durante un período completo de 10 años, de 1 a 11 años antes del diagnóstico de demencia o las fechas equivalentes en pacientes de control, y se comparó entre los dos grupos de pacientes. Un análisis más detallado examinó las prescripciones de fármacos anticolinérgicos hasta 20 años antes del diagnóstico de demencia.

Estos resultados, junto con los de un estudio similar publicado en 2018, ayudan a aclarar qué tipos de fármacos anticolinérgicos están asociados a los mayores riesgos de demencia.

En el periodo de entre 1 y 11 años antes de la fecha de diagnóstico de la demencia o equivalente en los controles, casi el 57% de los casos y el 51% de los controles se prescribieron al menos un fármaco anticolinérgico fuerte, con un promedio de seis recetas en los casos y 4 en los controles. Los tipos de fármacos que se recetan con mayor frecuencia son los antidepresivos, los antivertiginosos y los antimuscarínicos para la vejiga, que se utilizan para tratar una vejiga hiperactiva.

El aumento del riesgo asociado con estos fármacos indica que si la asociación es causal, alrededor del 10% de los diagnósticos de demencia podrían atribuirse a la exposición a fármacos anticolinérgicos.

Es una proporción considerable y es comparable con otros factores de riesgo modificables para la demencia, que incluyen un 5% para la hipertensión de la mediana edad, un 3% para la diabetes, un 14% para el tabaquismo y un 6,5% para la inactividad física.