Ana Pastor considera que el intrusismo ya está penado por el Código Penal


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Ana Pastor, presidenta del Congreso de los Diputados, ha comentado que no considera necesario legislar de forma extraordinaria ni el intrusismo ni las falsas prácticas médicas porque ya están penados por el Código Penal. “En la legislación española el intrusismo está penado, y lo que hay que hacer es cumplir la ley. Si un profesional no tiene la titulación adecuada, hay que denunciarlo. Algunos quieren hacer ciencia lo que no lo es, pero nosotros tenemos un sistema sanitario y un modelo de farmacia en el que los medicamentos autorizados son dispensados por profesionales. Si alguien hace prácticas que no son legales, hay que perseguirlas, como se ha hecho, por cierto, en muchas ocasiones. Otra cuestión es que nos pidan que regulemos ciertas prácticas paramédicas, y eso no se puede hacer”.

Cuatro exministros de Sanidad han protagonizado la mesa ’25 Años de Legislación Sanitaria’ celebrada en el XXV Congreso Nacional de Derecho Sanitario, organizado por la Asociación Española de Derecho Sanitario y AMA, del 18 al 21 de octubre en el Colegio de Médicos de Madrid. Ana Pastor, actual presidenta del Congreso de los Diputados y ministra de Sanidad y Consumo entre 2002 y 2004, ha estado acompañada por José Manuel Romay Beccaría (ministro de Sanidad y Consumo entre 1996 y 2000); Julián García Vargas (ministro de Sanidad y Consumo de 1986 a 1991) y Enrique Sánchez de León (ministro de Sanidad y Seguridad Social de 1977 a 1979).

Falta de equidad y financiación sanitaria

La falta de equidad y la financiación sanitaria son algunas cuestiones pendientes del Sistema Nacional de Salud, según ha reconocido la presidenta. “En la actualidad se incumple la ley, porque no hay los mismos servicios en todas las CC.AA. Cada maestrillo tiene su librillo y cada uno quiere hacer más. A veces se incumplen las normativas por el hecho de que salen del Consejo Interterritorial, y un ejemplo es el debate de las vacunas, que son coste-eficientes, pero también provocan discusiones e inequidades”.

La tercera autoridad del Estado ha repasado su etapa como titular de Sanidad, y, en concreto, el impulso de la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud y la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias. Respecto al presente y el futuro del sistema sanitario español, ha recordado el 40 aniversario de la Constitución Española, que reconoce el derecho a la salud de todos los ciudadanos: “Nada mejor que echar la vista atrás para comprobar que tenemos uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, con cobertura universal, que atiende a todos los ciudadanos, no distingue por renta ni por origen social. Nadie tiene que ahorrar por si acaso se pone enfermo, como se hacía antes”.

En su opinión, el gran salto fue cuando se decidió que la asistencia sanitaria estuviera financiada por los impuestos, y no que estuviera ligada a la cotización laboral o seguridad social. “Las cotizaciones no eran suficientes para cubrir las pensiones ni la asistencia sanitaria”, ha recordado la exministra. “Me gustaría decir que hemos llegado hasta aquí gracias a eminentes juristas que han elaborado leyes sanitarias que son referencia en todo el mundo”.

“Aparte de la Constitución española, que reconoce el derecho a la Salud, también ha sido clave la Ley General de Sanidad, que impulsó el entonces ministro Ernest Lluch. Prosperó una visión descentralizada y con colaboración público-privada. A principios del siglo XXI se concluyó el proceso de descentralización y transferencia de competencias, con la creación de 17 servicios de salud. Ante este nuevo escenario, era preciso garantizar herramientas institucionales para que el sistema sanitario fuera de calidad. Faltaba una norma que garantizara la cohesión del Sistema Nacional de Salud y una Cartera de Servicios”.

En la actualidad, según Ana Pastor, “sigue habiendo desigualdades territoriales, y no por un fármaco determinado, sino por la información a los pacientes y el acceso a los servicios en el mismo tiempo y forma”. Además, la financiación sanitaria autonómica sigue siendo una cuestión pendiente. “En su momento se tomó la decisión de que el presupuesto no fuera finalista, lo que ha provocado diferencias importantísimas territoriales. Hay que valorar los resultados en salud, y ya no solo el número de camas”.

En su opinión, los profesionales sanitarios son “el capital humano mejor formado del mundo”, a pesar de que sigue pendiente el desarrollo de la LOPS, “que está prácticamente intacta”. Finalmente se ha referido a la Ley de Autonomía del Paciente, aprobada en 2002, y que “ni los propios políticos ni los pacientes saben que existe”. “Deberíamos recordarla ahora que vuelve a hablarse de una posible ley de eutanasia”, ha añadido.

Profesionales sanitarios y burocracia

En su intervención, José Manuel Romay Beccaría, licenciado en Derecho, ha hecho “un examen retrospectivo” de la Ley General de Sanidad. Anteriormente, con 30 años, fue nombrado secretario general de Sanidad, un cargo en el que tuvo que gestionar la compra de una nueva vacuna para la poliomielitis. Y comentó que la Ley General de Sanidad de 1986, que sigue vigente en la actualidad, es “de muy alta calidad gracias a la labor de los profesionales sanitarios y a pesar de la burocracia”.

Por su parte, Julián García Vargas, especialista en Economía, ensalzó la labor de Romay Beccaría, y recordó que los pilares que se pusieron en el origen de la normativa sanitaria se han mantenido hasta la actualidad. “Hace 32 años que está vigente la Ley General de Sanidad, mientras que en el mismo periodo se han aprobado cuatro leyes diferentes de Educación”. Eso sí, en este tiempo se han realizado diversas “microrreformas del sector público” y se ha conseguido “el apoyo puntual del sector privado”, cuya labor ha elogiado en el ámbito de la gestión o en colaboraciones como MUFACE, etc.

En su revisión de datos, de los últimos años también ha recordado el incremento del presupuesto destinado a Sanidad, la reducción de días de hospitalización, etc. Para el futuro, aconseja incrementar la colaboración público-privada y aprovechar las inversiones y las planificaciones conjuntas.

Finalmente, Enrique Sánchez de León, inspector de Trabajo y Seguridad Social, ha llamado la atención respecto a que entre los cuatro exministros de Sanidad presentes hubiera una médica, un economista y dos juristas. “En 1977 se crea el Ministerio de Sanidad y Seguridad Social”, con las dificultades derivadas de comenzar prácticamente de cero. Agrupaba Salud Pública y Seguridad Social. Se realizó la campaña preventiva ‘Gracias por no fumar’.

Según ha comentado, “la problemática sanitaria es recurrente”. “Cuarenta años después estamos hablando de lo mismo, de financiación sanitaria, de las pensiones o del salario mínimo. Son los mismos problemas en tiempos distintos. En la actualidad tenemos la crisis del Pacto de Toledo y otros problemas sin resolver”. También se ha referido a los Pactos de la Moncloa, “un momento místico en el que se pusieron de acuerdo todos los grupos políticos, los sindicatos, etc. “.