AlfaCT11, una nueva molécula que podría ayudar a mejorar la recuperación tras un infarto de miocardio (J Am Heart Assoc)


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Una nueva molécula podría ayudar a mejorar la recuperación durante y después de un infarto de miocardio, protegiendo el tejido sano del músculo del corazón, según han demostrado investigadores del Fralin Biomedical Research Institute en la Universidad de Virginia (Estados Unidos).

Sin oxígeno suministrado por el flujo sanguíneo, las células cardíacas mueren rápidamente. Pero aunque un infarto de miocardio solo puede reducir la sangre y el oxígeno a una sección aislada de las células cardiacas, causando lo que se llama lesión isquémica hipóxica, esas células moribundas envían señales a sus vecinas.

"El problema es que el área de tejido moribundo no está en cuarentena. Las células cardiacas dañadas empiezan a enviar señales a las células sanas y la lesión se hace mucho más grande", explica Robert Gourdie, autor principal del trabajo, que se ha publicado en el Journal of the American Heart Association. Los científicos a veces llaman a esta propagación de señales de la lesión a los tejidos sanos cercanos "efecto de observador".

Hace casi una década, Gourdie, en colaboración con Gautam Ghatnekar, hizo un descubrimiento prometedor. Hallaron un compuesto que apunta a la actividad de los canales en las membranas celulares responsables de controlar aspectos clave de ese "efecto de observador".. Pero el compuesto, llamado alfaCT1, también tuvo otros efectos inesperados y beneficiosos, particularmente en relación con la cicatrización de úlceras cutáneas.

"Encontramos que ayudaba a reducir la inflamación, ayudaba a curar heridas crónicas como las úlceras del pie diabético", detalla Gourdie. Reconociendo el potencial del compuesto, Ghatnekar y Gourdie fundaron una compañía, FirstString Research Inc., para comercializar alfaCT1, que ahora está en ensayos clínicos de fase III para tratar heridas.

Mientras tanto, Gourdie ha estado tratando de entender cómo funciona el medicamento a nivel molecular. El grupo diseñó moléculas con ligeras diferencias químicas respecto a la molécula madre, lo que llevó a un descubrimiento inesperado. Una de las variantes llamada alfaCT11 mostró más potencia que la molécula madre.

"AlfaCT11 parece ser aún más efectiva que el péptido original para proteger a los corazones de lesiones isquémicas similares a las que ocurren durante un infarto de miocardio", asegura Gourdie. El estudio revela que el compuesto proporciona un efecto robusto de reducción de lesiones, incluso cuando se administra 20 minutos después de la pérdida de flujo sanguíneo que causa la lesión isquémica. Cuando se sometió a la misma prueba, el péptido padre no pareció proporcionar un efecto protector del corazón cuando se administró después de una lesión isquémica.