Acúfenos pulsátiles: se puede identificar la causa en 7 de cada 10 casos
- Maria Baena
- Noticias
Distinguir las posibles causas del acúfeno pulsátil dividiendo en tres categorías (estructural, vascular y metabólica) facilita el diagnóstico. Con una evaluación exhaustiva se puede identificar la causa subyacente del acúfenos pulsátil en más del 70% de los pacientes.
Oír los latidos del propio corazón en el oído es una molestia que, a largo plazo, puede poner a prueba la salud física y mental del individuo, desencadenando ansiedad, depresión e insomnio, entre otros trastornos. Por no hablar de que el acúfenos pulsátil puede ser un signo de una enfermedad grave. El diagnóstico de la causa subyacente del acúfeno pulsátil es, por desgracia, muy complejo. Una forma eficaz de abordar el problema puede ser agrupar las numerosas causas posibles en tres categorías: estructurales, vasculares y metabólicas. Así lo sugiere un artículo publicado en la revista JAMA Otolaryngology - Head & Neck Surgery por un grupo de expertos estadounidenses que afirman que "esta clasificación facilita la evaluación diagnóstica, la derivación a un especialista y el tratamiento con un enfoque centrado en el paciente, en lugar de centrarse únicamente en los compartimentos anatómicos".
Según los autores del artículo, los pilares para el diagnóstico del acúfeno pulsátil incluyen: una historia clínica detallada, la realización de maniobras de provocación durante la exploración física, pruebas de imagen y la evaluación de los efectos en la salud mental. Este artículo repasa cada una de las categorías a las que pueden pertenecer las distintas causas de los acúfenos pulsátiles, destacando los elementos o exámenes útiles para el diagnóstico.
Causas estructurales
Las causas estructurales de los acúfenos pulsátiles, como las neoplasias y las anomalías patológicas del hueso temporal, pueden observarse con una resonancia magnética o una tomografía computarizada de cabeza y cuello.
Las neoplasias que con más frecuencia causan acúfenos pulsátiles son los paragangliomas y los schwannomas vestibulares. En los paragangliomas el acúfeno pulsátil no cambia con la compresión de la vena yugular o con la compresión de la arteria occipital, pero se exacerba con el ejercicio; el examen otoscópico revela a menudo una masa retrotimpánica. En los schwannomas vestibulares, el examen otoscópico es normal, pero la pérdida de audición neurosensorial suele estar presente ipsilateral al acúfeno pulsátil. Las alteraciones del hueso temporal aumentan la percepción de los sonidos internos, incluidas las pulsaciones. También puede producirse una hipoacusia de conducción y vértigo inducido por el ruido (fenómeno de Tullio).
Causas vasculares
Las causas vasculares del acúfeno pulsátil incluyen alteraciones arteriales y venosas. Las causas arteriales, que pueden determinarse con los exámenes vasculares adecuados, incluyen la estenosis, la disección, la displasia fibromuscular, el aneurisma y las alteraciones carotídeas, además de la fístula arteriovenosa. El tratamiento de estas causas no solo elimina el acúfeno pulsátil sino que puede prevenir un ictus isquémico o hemorrágico.
Se debe sospechar una causa venosa cuando el sonido es bajo y sincronizado con los latidos del corazón y mejora con la compresión de la vena yugular ipsilateral. En estos casos se debe realizar una manometría venosa cerebral y una prueba de oclusión para confirmar el diagnóstico. Otra causa vascular es la hipertensión intracraneal idiopática, que se caracteriza por cefaleas que cambian con la posición (por ejemplo, al agacharse para dejar los zapatos) y la pérdida de visión transitoria o progresiva. En estos casos se debe realizar una la punción lumbar.
Causa metabólica
Una de las causas metabólicas más frecuentes del acúfeno pulsátil es la ototoxicidad de los fármacos (por ejemplo, los aminoglucósidos orales y el cisplatino). El acúfeno pulsátil suele ser una manifestación temprana de la ototoxicidad, que precede a la pérdida de audición permanente. Otras posibles causas son las afecciones sistémicas como la anemia o el hipertiroidismo, que pueden diagnosticarse con una analítica sanguínea y pruebas de la función tiroidea. En estos casos el acçufeno pulsátil tiende a ser agudo y a estar relacionado con el aumento del gasto cardiaco.
“A diferencia del acúfeno no pulsátil, con una evaluación exhaustiva, la causa subyacente del acúfeno pulsátil puede identificarse en más del 70% de los pacientes", concluyen los autores.
Este contenido fue publicado originalmente en Univadis Italia.
Desafortunadamente este artículo no esta disponible para usuarios no logados
Has alcanzdo el límite de artículos por usuario
Acceso gratuito Un servicio exclusivo para profesionales sanitarios