Activar el gen Myc podría ser útil para la regeneración de células cardiacas (Nat Commun)


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Investigadores la Universidad de Cambridge (Reino Unido) que intentan desactivar un gen que permite la propagación del cáncer han realizado un sorprendente giro al conseguir hacer que el gen sea hiperactivo y funcional en corazones de ratones, desencadenando la regeneración de las células cardíacas.

Dado que los corazones adultos generalmente no pueden repararse a sí mismos una vez dañados, aprovechar el poder de este gen representa un gran avance hacia el primer tratamiento curativo de algunas enfermedades cardiacas, según publican en Nature Communications.

"Esto es realmente emocionante porque los científicos han estado tratando de hacer que las células cardíacas proliferen durante mucho tiempo. Ninguno de los tratamientos actuales para la enfermedad cardíaca puede revertir la degeneración del tejido cardíaco, solo disminuyen la progresión de la enfermedad. Ahora hemos descubierto una manera de hacerlo en un modelo de ratón", explica Catherine Wilson, que dirigió el estudio.

El ciclo celular, a través del cual las células hacen copias de sí mismos, está estrictamente controlado en las células de mamíferos. El cáncer se desarrolla cuando las células comienzan a replicarse sin control, y el gen Myc desempeña un papel clave en el proceso. Se sabe que Myc es hiperactivo en la gran mayoría de los cánceres, por lo que atacar este gen es una de las principales prioridades en la investigación oncológica.

Muchas investigaciones recientes se han centrado en tratar de tomar el control de Myc como terapia contra el cáncer. Cuando los investigadores hicieron que Myc fuera hiperactivo en un modelo de ratón vieron sus efectos cancerosos en órganos como el hígado y los pulmones: una gran cantidad de células comenzaron a replicarse en el transcurso de unos días. Pero en el corazón no ocurrió mucho.

Descubrieron que la actividad impulsada por Myc en las células del músculo cardíaco depende de manera crítica del nivel de la ciclina T1, proteína producida por un gen llamado Ccnt1, dentro de las células. Cuando los genes Ccnt1 y Myc se expresan juntos, el corazón cambia a un estado regenerativo y sus células comienzan a replicarse.

"Cuando estos dos genes se sobreexpresaron juntos en las células del músculo cardíaco de ratones adultos, vimos una extensa replicación celular, lo que condujo a un gran aumento en la cantidad de células del músculo cardíaco", añade Wilson.

"Queremos utilizar tecnologías intercambiables a corto plazo para activar Myc y Cyclin T1 en el corazón. De esa forma no dejaremos ninguna huella genética que pueda conducir inadvertidamente a la formación de cáncer", concluye.