Acalabrutinib se muestra útil para calmar la tormenta de citoquinas que afecta a algunos pacientes con COVID-19 (Sci Immunol)


  • Noticias Médicas
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

El fármaco acalabrutinib, aprobado por la FDA para el tratamiento de varios tipos de cáncer de linfocitos B, mejoró los niveles de oxigenación y disminuyó los marcadores moleculares de inflamación en la mayor parte de una muestra de 19 pacientes hospitalizados para tratamiento por COVID-19 grave, según un nuevo estudio publicado en Science Immunology, con Mark Roschewski, del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Estados Unidos como primer firmante.

El fármaco se administró a 11 pacientes con oxígenación suplementaria y a 8 pacientes con ventilación mecánica en un curso de tratamiento de 10 a 14 días. Al final del tratamiento, 8 de los 11 pacientes con oxígeno suplementario respiraban aire de la sala, y 4 de los 8 pacientes con ventilación fueron extubados, con 2 de los 8 respirando aire de la sala. Las mediciones de dos proteínas relacionadas con la inflamación disminuyeron en la mayoría de los pacientes, sin signos de toxicidad causados por el fármaco.

El estudio no es un ensayo clínico, sino un estudio observacional abierto para observar si acalabrutinib podría ayudar a amortiguar la respuesta inmunitaria masiva conocida como "tormenta de citoquinas" y que se asocia a los casos más graves de COVID-19.

Acalabrutinib inhibe la proteína tirosina quinasa de Bruton (BTK), que ayuda a los macrófagos a activar a otras proteínas en la respuesta inmunitaria innata del organismo. Los pacientes con COVID-19 grave experimentan una respuesta inmunitaria hiperinflamatoria que parece ser impulsada por la activación de los macrófagos, lo que conduce al síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) y a menudo a la muerte.

Roschewski y colegas también estudiaron la activación de la BTK y los marcadores inmunológicos en sangre de 4 pacientes con COVID-19 y 5 individuos sanos. Los niveles de activación de la BTK y la presencia de la proteína inflamatoria IL-6 fueron más elevados en los pacientes con COVID-19, lo que sugiere, además, que la BTK puede desempeñar un papel fundamental en la progresión de la enfermedad.

Actualmente se está llevando a cabo un ensayo clínico internacional prospectivo, aleatorizado y controlado para confirmar la seguridad y eficacia de este inhibidor de la BTK como estrategia terapéutica contra la COVID-19, señalan los autores.